Unión Montañas (1964)

La organización del que sería CL Unión Montañas tuvo lugar en El Batán, también conocido como Los Batanes, que es un caserío de San Cristóbal de La Laguna integrado en los núcleos que forman la zona entendida como Las Montañas, que aglutina a la mayoría de los grupos de casas de campesinos ubicadas en el macizo de Anaga pertenecientes al municipio. El nombre deriva de los batanes —máquinas generalmente hidráulicas para golpear, desengrasar y enfurtir los paños— que existían en el lugar para el lavado de la lana y el lino aprovechando el agua del barranco del Río. Se sitúa en las laderas del valle del Río, en la vertiente septentrional del macizo de Anaga, a 15 kilómetros del centro municipal y a una altitud media de 455 metros.

Desde su origen fue un pago de Punta del Hidalgo hasta la agregación de Las Montañas a San Cristóbal de La Laguna, en 1847. Está formado por los núcleos diferenciados de Batán de Arriba, Batán de Abajo y Casas Heleras o de Lera. En su paisaje destaca la elevación rocosa conocida como Roque de los Milanos, que domina el caserío. Se llega a él a través de la carretera Camino de El Batán (TF-143) y no aparece como entidad independiente en los censos de población al ser considerado, junto con los otros caseríos de Anaga pertenecientes a La Laguna, parte integrante del nombre genérico Las Montañas, que en 2022 registró una población de 230 habitantes censados.

De la existencia de la lucha canaria en Las Montañas hay constancia desde tiempos remotos, teniendo en cuenta que ya al principio del siglo XX los cronistas escribían acerca de la gran rivalidad entre los pequeños núcleos de Las Carboneras y Los Batanes, que asimismo se unían ocasionalmente para enfrentarse a representaciones de Punta del Hidalgo, Los Campitos, Valle Jiménez y el valle de Las Mercedes. De tal manera que en las luchadas de los años veinte y treinta, primero entre bandos y posteriormente con las asociaciones de La Laguna y Santa Cruz como principales protagonistas y también frente a las de otros lugares, siempre hubo notable presencia de luchadores de Las Montañas en aquellas filas. De aquel plantel de intérpretes procede destacar a Victoriano Ríos, Peraza, Antonio Rojas, Eduardo Ramos y Ramón Martín.

Cuando la lucha canaria resurgía en la isla empezando los años cuarenta, con la creación de los primeros clubes federados, los núcleos de Anaga no pudieron aportar talento de manera oficial a esa etapa crucial dada la incomunicación de la zona por su complicada orografía. Por eso, los bregadores del lugar optaron por incorporarse a los distintos equipos ya formados, como fue el caso del Naranjo. Entonces sobresalían Pancho Rojas; Álvaro Martín; Anacleto Pérez, Cleto; Manuel Martín; Fausto; y Félix Afonso. Así, hasta que a mediados de la gloriosa década de los sesenta comenzaron a formarse equipos también en Las Carboneras y Los Batanes.

Sin embargo, una de las primeras referencias que pecif.nicial. forma parte del nombre de la carretera, por lo que debe ir con mayaluden al representativo de El Batán la encontramos en la crónica del periódico Aire Libre de fecha 13 de junio de 1949, en la que se recoge la celebración de un encuentro amistoso celebrado en Punta del Hidalgo entre el equipo de esa localidad, el San Mateo, y el Unión Montañas, con triunfo para el primero por 12-4. Aunque conviene matizar que la participación del club montañero en las competiciones federadas no se produjo hasta la temporada 1964, cuando el 4 de abril de ese año quedó constituida su primera junta directiva: Amado Pérez Pérez (presidente), Pedro Ledesma Rodríguez (secretario), Eustiquio Ledesma Rodríguez (tesorero) y los vocales Secundino Martín Ramos y Tomás Ramos Martín. Por lo tanto, queda probado que el Club de Lucha Unión Montañas se fundó en Los Batanes en 1964, aunque, a consecuencia de la denominación de la localidad de origen, en algunas ocasiones recibió el nombre de Club de Lucha Batán.

El estreno del CL Unión Montañas en competiciones oficiales, organizadas por la Federación Tinerfeña de Luchas, fue en la temporada de su fundación presentando un equipo de tercera categoría que tuvo como competidores al Acaymo de Llano del Moro, Arguama, Campitos, Cúmber, Chimisay, Naranjo, Pérez Abreu-Teguise (fusión), Rosario, San Mateo, Socorro, Tacoronte, Tijarafe, Unión Rosario, Unión San Antonio y Unión Segunda Caridad. Sus luchadores pioneros más habituales fueron Hilario Martín; Juan Rojas; Fidel Pérez; Adrián González; Fausto Ramos; Juan Martín Martín; Juan Martín Ramos; Dámaso Rodríguez, el Brujo; Cecilio Ledesma; Eutimio Rojas; Anselmo Hernández; Avelino de la Rosa; Julio Rodríguez; Antonio Rojas; Pedro Perdomo; Ángel Ledesma; Salvador González; y Félix Ledesma.

El club compitió en tercera desde la temporada de su estreno (1964) hasta la correspondiente a 1968-1969, pero no sin que el 8 de mayo de 1967 se produjera la renovación de su junta directiva, que entonces conformaron Fausto Benítez Pérez (presidente), Félix Ledesma Martín (vicepresidente), Francisco Martín Benítez (secretario) y Amado Pérez Pérez (tesorero). Ese año quedaron subcampeones de la Copa Eugenio Díaz, La Verga, al caer ante el Geneto por 12-10 en la final del grupo sur disputada en La Esperanza. Durante esa etapa se incorporaron al equipo bregadores como Álvaro Martín, Daniel Martín, José Antonio Díaz, Mario Pérez, Antonio Siverio, Francisco Hernández, Pepillo Santana, Ernesto Ramos, Guillermo Martín, Elías Hernández, Enrique Rodríguez, Pablo Pérez, Juan Báez, Alfonso Báez, Álvaro Alonso, Patricio Pérez, Aquilino Alonso, Félix González, Jesús Santana, Domingo Ramos, Valeriano Báez o Ángel Alonso.

En la temporada de 1969, con fecha 2 de junio, los presidentes Fausto Benítez Pérez, por el equipo de Los Batanes, y Claudio Martín Ramos, por Las Carboneras, remitieron escrito a la Federación Tinerfeña de Luchas para informarle de que, en reunión conjunta de sus directivas el 30 de mayo del año en curso, decidieron por unanimidad unir potenciales para evitar la posible desaparición de alguno de estos equipos. Dicha solicitud de fusión obtuvo el preceptivo visto bueno federativo el 13 de junio del citado año, que fue cuando quedó formalmente creado el Club de Lucha Unión Montañas-Carboneras. Sin embargo, la fusión de estos dos clubes en uno duró solo esa temporada, ya que no era factible alternar los entrenamientos en un pueblo y otro, además de tener que luchar en distintos caseríos cuando les correspondía actuar como locales. Y de paso se perdía la emocionante rivalidad entre ambos, que mantenía viva la afición a este deporte. Al finalizar la temporada, el equipo fusionado desapareció como tal y únicamente el Unión Montañas continuó con su nombre original, porque el Carboneras empezó un trienio de inactividad.

Así, el Unión Montañas siguió su camino en la competición oficial durante seis temporadas consecutivas (1970-1971 a 1975-1976), siempre con un equipo en tercera categoría, tras otra renovación de su junta directiva constituida el 27 agosto de 1970: Celso Martín Felipe (presidente), Álvaro Alonso Rodríguez (vicepresidente), Francisco Martín Benítez (secretario), Simeón Ramos Ramos (tesorero-contador) y los vocales José Antonio Díaz Marrero, Cirilo Rodríguez Felipe y Juan Rojas Rodríguez. En esa etapa de la historia del club también pasaron por la presidencia Pedro Fernández Ramos, Félix Ledesma Martín, Fausto Benítez Pérez y Emilio Rodríguez Martín, mientras que sus luchadores eran Cecilio Ledesma; Camilo Amador; Pepillo Santana; Fausto Ramos; Gonzalo Izquierdo; Alfonso Báez; Valeriano Báez; Dámaso Rodríguez, el Brujo; Emilio Rodríguez; Ángel Ledesma; Andrés Martín; Patricio Pérez; Pablo Pérez; Mariano Martín; Fidel Pérez; Ángel Alonso; Santiago Alonso; Pedro Martín; Faustino González; Benito Marrero; Mario Pérez; Jesús Rodríguez; Dalmacio Báez; Manuel Suárez; Jesús Santana; Marcial Pérez; Salvador Viera, Babache II; Felipe Hernández; Domingo González, el Zurdo; Eutimio Rojas; José Manuel Martín; Emiliano Rojas; Alejandro Domínguez; Lupicinio Báez; Marcial Rodríguez; Nicolás Alonso; Esteban Gutiérrez; José Déniz; Ignacio Pérez; Ignacio Martín; Ángel Báez; Félix Martín; Indalecio Pérez; Claudio Domínguez; Emiliano Ramos; Isaac Martín; Salvador Alonso; y Cristóbal Rojas.

En el curso 1976-1977 participó en segunda, que era la categoría más baja, pero al siguiente (1977-1978) dio un paso más en sus aspiraciones y se confirmó entre los siguientes equipos de primera: Águila Negra, Carmen, Furia, Guanche, Punta Brava, San Antonio, Santa Cruz, UD Tacuense y Unión Vera Taoro. Sus luchadores eran Cecilio Ledesma; Tomás Rodríguez; Belarmino Goya; Eutimio Rojas; Indalecio Pérez; Domingo González, el Zurdo; Vicente Martín; Ángel Ramos; Pedro Díaz; Félix Martín; Ángel Alonso; Cristóbal Rojas; Jesús Gómez; Santiago Alonso; Jesús Rodríguez; Alfonso Báez; y José González. Pero a la conclusión de la competición de liga y bajo la presidencia de Emilio Rodríguez Martín, desapareció durante cuatro años. En aquella década de los setenta entrenaban y luchaban en un terrero por el que pagaban alquiler cada año. El círculo de brega medía unos ocho metros de diámetro y podía albergar oficialmente a unos cien espectadores sentados y cincuenta de pie.

Tras esos años de ostracismo, el Unión Montañas reapareció en la temporada 1982 presentando un equipo en tercera categoría, pero, en contra de lo esperado, al ser tramitados sus estatutos el 29 de julio para su visto bueno en Madrid por parte del Registro Nacional de Asociaciones y Federaciones Deportivas del Consejo Superior de Deportes y de la Federación Española de Luchas (FEL), todavía figuraba oficialmente como Unión Montañas-Carboneras. Y aunque hubo un intento por parte de los vecinos bataneros y de las comarcas periféricas de cambiar la denominación a la de Club de Lucha Unión Batán, según consta en un escrito dirigido a la Federación Tinerfeña de Luchas el 24 de mayo de 1982, con número de registro de entrada 83, este no fructificó. Sin embargo, posteriormente, cuando tales estatutos fueron renovados en la sede grancanaria de la Dirección General de Deportes del Gobierno de Canarias el 24 de julio de 1985, el nombre que consta desde entonces es el de Club de Lucha Unión Montañas.

Con fecha 9 de julio de 1982, el club remitió a la Federación Tinerfeña de Luchas la nueva junta directiva, que estaba formada por José Antonio Díaz Marrero (presidente), Emiliano Rodríguez Martín (vicepresidente), Valeriano Báez Ramos (secretario), Jesús Báez Ramos (tesorero) y los vocales Amado Pérez Pérez y Félix Martín Martín. Los equipos que componían la tercera categoría esa temporada eran el Benchomo, Campitos, Esperanza-Agua García (filiales), Geneto, Montañeta, Naranjeros, Naranjo, Rival y, como queda dicho, el Unión Montañas. Los luchadores que formaron parte de aquel equipo, que resultó ser campeón de liga, eran Cecilio Ledesma; Eutimio Rojas; Constantino Ramos (en edad juvenil); Santiago Alonso; Alfonso Báez; José Déniz; Domingo González, el Zurdo; Juan Carlos Martín; Ramón Rodríguez; Santiago Alonso I; Santiago Alonso II; Secundino Martín; Saturnino Martín; Cristóbal Rojas; Indalecio Pérez; y Felipe Martín, mientras que entre los más destacados de su victorioso conjunto juvenil estaban el propio Constantino Ramos, Miguel Ángel Reyes, Pedro Ledesma, Sixto Martín, Cipriano Hernández, Jesús Martín, Agustín Pérez, Agustín Martín, Manuel Ángel Báez y Andrés Hernández.

Su participación en las temporadas 1982, 1983 y 1984 fue un éxito rotundo, porque, además de que a las primeras de cambio (1982) lograron el título de liga en sénior y en juveniles de tercera, en 1983 repitieron la condición de campeones juveniles y en 1984 volvieron a ser proclamados campeones de liga en sénior. En ese periodo hubo una reestructuración de la junta directiva, que quedó conformada por José Antonio Díaz Marrero (presidente), Valeriano Báez Ramos (vicepresidente), Antonio Reyes Pérez (secretario), Ricardo Pérez Marrero (vicesecretario), Félix Martín Martín (tesorero) y los vocales Lupicinio Báez Ramos y Santiago Alonso Rodríguez. Además de los luchadores mencionados, también formaron parte del equipo Vicente Fernández, Francisco Martín, Laureano Martín, Ángel Ramos, Juan José Hernández, José Alberto Pérez, Domingo Ramos, Jesús Gómez, Jesús Martín…, con Vicente Martín Pérez de entrenador.

Como no se pudo activar la tercera categoría, el Unión Montañas, presidido por José Antonio Díaz Marrero, ingresó dos temporadas en segunda (1985 y 1986) y la siguiente (1987), solo en juveniles. En 1988 optaron por formar parte en sénior de la denominada categoría promesas, en la que coincidió en el mismo grupo del Geneto, P. Llano del Moro, Salud, UD Tacuense y UP San Matías. Ese último año, los luchadores que daban forma a la plantilla eran Felipe Martín, José Ramos, Félix Rojas, José Martín, Jesús Martín, Agustín Pérez, Miguel Báez, Miguel Ángel Reyes, José Mariano Báez, Juan Báez, Martín González, Domingo Ramos, Juan Manuel Rodríguez, José Melián, Antonio Martín, etc.

Pero lo que se avecinaba lo cambió todo, hasta el punto de que en ese curso luchístico resultó inevitable que el Unión Montañas se encaminara a su ocaso por las pretensiones económicas de los luchadores y la imposibilidad de contar con un terrero en el caserío con las medidas reglamentarias. Todos los intentos de sus gestores por evitarlo fueron baldíos, pese a contemplar incluso como alternativa (fallida) luchar en el colegio de Punta del Hidalgo. Su desaparición se confirmó en 1988.

Unión Montañas

Títulos de Liga y Copa (4)

Temporada 1968-1969

Subcampeón de Copa de 3.ª Categoría (grupo sur)

Temporada 1973-1974

Subcampeón de Liga de 3.ª Categoría

Temporada 1982

Campeón de Liga de 3.ª Categoría

Campeón de Liga Categoría Juvenil de 3.ª

Temporada 1983

Campeón de Liga Categoría Juvenil de 3.ª

Temporada 1984

Campeón de Liga de 3.ª Categoría

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