Las Carboneras (1967)

El caserío de Las Carboneras, situado en el macizo de Anaga, pertenece administrativamente al municipio de San Cristóbal de La Laguna y es de los núcleos que conforman la zona conocida como Las Montañas, que aglutina a la mayoría de esos pequeños poblados ubicados en dicho macizo. Posee muestras de arquitectura rural canaria, así como caminos aptos para la práctica del excursionismo, de los que dos se encuentran homologados en la Red de Senderos de Tenerife.

Esta localidad se encuentra en la vertiente noroeste del citado macizo, a 16 kilómetros del centro de la ciudad, sobre un rellano rocoso de la margen izquierda del barranco de Taborno y a una altitud media de 610 metros. En su paisaje, dominado por huertas en bancales, sobresale la elevación rocosa conocida como cabezo Tenejía, así como el barranco de Taborno, límite entre los municipios de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife.

El caserío era, desde su origen, un pago de Punta del Hidalgo, hasta que en 1847 fue agregado al municipio de San Cristóbal de La Laguna. A partir del año 1981, Las Carboneras dejó de aparecer como entidad independiente en los censos de población al ser englobado, junto con las otras aldeas de Anaga pertenecientes a La Laguna, en el nombre genérico de Las Montañas.

Según se recoge en el libro Historia Gráfica de la Lucha Canaria en Tenerife. Siglo XX, las primeras referencias de la lucha canaria en esta localidad la encontramos en el legendario luchador Francisco Ramos Marrero, que nació en Las Carboneras en 1886 y fue de esos bregadores curtidos en la montaña junto a un grupo de contemporáneos vecinos de Anaga. Estos luchaban, fundamentalmente, contra efectivos del valle de Aguere, Tegueste, Valle Jiménez-Los Campitos, Igueste de San Andrés-Tahodio y El Rosario-Llano del Moro.

En una luchada en La Laguna, entre representantes de Las Carboneras y Chinamada contra un combinado del resto de la isla, Francisco Ramos acabó invicto y fue proclamado campeón de Canarias, condición por la que, al datarse la gesta en la primera década del siglo XX, se le considera uno de los primeros de Tenerife en ser distinguido con tal honor, si no el primero. Francisco Ramos era un hombre de extraordinaria fortaleza y envidiable corpulencia (dos metros de estatura) que lo convirtieron en un líder.

Este deporte vernáculo se asentó en Las Carboneras a principios de los años sesenta por el interés de un grupo de jóvenes en querer aprender su práctica, debido a la tradición que siempre ha habido en el lugar, transmitida por generaciones. El equipo comenzó a entrenar y luchar en un terrero improvisado llamado El Montito, junto a Casa Manolo, y luego se utilizó un solar en Casa Valentín, Matasán, para pasar posteriormente al terrero de La Entrada, en el acceso al pueblo junto al chorro del agua. Precisamente fue en este lugar donde competiría el Unión Montañas-Carboneras que nació de la unión de ambos.

Pero no fue hasta el 11 de febrero de 1967 cuando tramitó sus estatutos como club federado, presentándolos en el Registro del Gobierno Civil de la provincia de Santa Cruz de Tenerife bajo la denominación Club de Luchas Las Carboneras, con domicilio social en dicha localidad. En la misma fecha quedó constituida su primera junta directiva, con Claudio Martín Ramos (presidente), Agustín Rojas Rodríguez (vicepresidente), Simeón Ramos Ramos (secretario), Andrés Ramos Alonso (tesorero) y los vocales Santiago Rodríguez González y Cirilo Rodríguez Felipe.

El estreno del Club de Luchas Las Carboneras en competiciones oficiales, organizadas por la entonces denominada Federación Tinerfeña de Luchas, fue en la temporada 1966-1967 integrando la tercera categoría junto con el rosariero Acaymo, Araya, Beneharo, Echeide, Jardina, Pérez Abreu, Pino Alto, Real Hespérides-San Mateo (filiales), Rival, Roque, San Cristóbal, de Valle de Guerra, Sobradillo, Socorro, Unión Florida, Unión Montañas, Unión Rosario y Vencedor, que entonces era filial del CL Rosario. De este primer equipo fueron los luchadores Juan Rojas, Cleto Pérez, Norberto López, Daniel Martín, Cirilo Rodríguez, Juan Dorta, Genaro Rojas, Leandro González Rojas, Isidro Martín, Aquilino Alonso, Victoriano Alonso, Andrés Martín, José Manuel Martín, Basilio Marrero, Manuel Martín, Adrián González, Fabián Ramos, Álvaro Domínguez, Benedicto Hernández, Ignacio Domínguez y Agustín Rojas.

El equipo continuó en esa categoría las dos temporadas siguientes (1967-1968 y 1968-1969), y en estos dos cursos suyos, antes de llegar la fusión, fueron incorporándose a su plantilla Asensio García, José Luis Bonilla, Eugenio González, Valentín Alonso, Policarpio López, Andrés Pérez, Gerardo García, Julián Perdomo, Miguel Quintero, Juan Martín, Manuel Déniz, Camilo Amador, Gonzalo Izquierdo, Eulogio Álvarez, Eusebio Alonso, Álvaro Martín, Cecilio Alonso, Domingo García, Tomás Rojas e Indalecio Díaz.

Hasta que el 2 de junio de 1969 los presidentes del Unión Montañas (Fausto Benítez Pérez) y del Carboneras (Claudio Martín Ramos) remitieron un escrito a la Federación Tinerfeña de Luchas poniendo en su conocimiento que, en reunión celebrada por sus respectivas juntas directivas unos días antes (30 de mayo), acordaron por unanimidad fusionarse bajo la denominación Club de Lucha Unión Montañas-Carboneras. Con el acuerdo se dio por finalizada la primera etapa del CL Las Carboneras en solitario en las competiciones federadas, que duró un trienio. Esa alianza solo aguantó el curso 1969-1970, motivo por el que el Carboneras desapareció durante tres años y sus luchadores acabaron repartidos entre el equipo de Los Batanes y otras formaciones.

Transcurrido ese tiempo de ocaso del Carboneras, la intervención de un grupo de entusiastas lugareños reactivó federativamente el club con la constitución de nueva junta directiva el 4 de junio de 1973: Andrés Ramos Alonso (presidente), Fabio Martín Felipe (vicepresidente), José Afonso Ramos (secretario), Valentín Alonso Alonso (tesorero) e Isidro Ramos Martín, Marcial Marrero Alonso y Juan Ramos Ramos como vocales.

Su regreso a las competiciones oficiales, organizadas por la Federación Tinerfeña de Luchas, acaeció en la temporada 1973-1974 formando parte de la tercera categoría, para competir con el Añaterve, España, Fundador, Mercadela, San Mateo, San Matías y Unión Montañas. El Carboneras tuvo ese curso luchístico como luchadores más conocidos a Agustín Melián, el Cazuela (este apuntalaba el equipo y por discrepancias con la directiva fue sustituido en la copa por los santaursuleros Modesto Martín y José Gutiérrez, Pepillo); Juan Díaz, conocido como Santana II; Juan Díaz Rodríguez, con el apodo el Destacado; Antonio Rodríguez, Barbuzano III; Hilario González; Leandro González Rojas; Manuel Casanova; Guillermo Hernández; Jesús Gómez; Rafael Cabrera; Eusebio Alonso; Basilio Marrero; Leopoldo Padrón; José González; Hipólito Cruz; Leonardo Martín; Bernardino Álvarez; José A. López; Emildio Negrín; Marcial Pérez; Manuel Ramos; y José P. Rodríguez. Los otros bregadores de los que prescindió el Carboneras alegando mala conducta, oficialmente no demostrada, aunque no cuestionamos su veracidad, fueron los dos Juan Díaz (Santana II y el Destacado), Antonio Rodríguez e Hilario González.

Pero en la temporada siguiente volvió a desaparecer durante un sexenio, que quedó interrumpido por la oportuna aparición del equipo femenino en el verano de 1980, que, dicho sea de paso, dio muchas satisfacciones a su pueblo con el protagonismo estelar de Eleuteria Ramos, Teya.

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