El CD (Club Deportivo) Cárdenes también fue pergeñado en Barranco Hondo, que, como queda dicho, está situado fuera del valle de Güímar y a unos diez kilómetros del casco urbano. Como recoge Octavio Rodríguez Delgado, cronista oficial de Güímar y Candelaria, «en 1943, con la denominación Club Deportivo Cárdenes de Barranco Hondo de Candelaria y bajo la presidencia de Antonio Hernández Delgado, se constituyó esta sociedad que fue esencialmente deportiva, puesto que su creación tenía por objeto cultivar toda clase de deportes dedicando especial atención al fútbol. También se conocía en el pueblo como el Casino. El 1 de marzo se redactó en Barranco Hondo el reglamento de la sociedad, obra de una comisión organizadora compuesta por Antonio del Castillo, Antonio Martín, Álvaro Peña Ramos, Florentín del Castillo, Malaquías Pacheco, Ignacio Díaz Oliva, José Valladares, Andrés Rodríguez, Antonio Cazorla y Fermín Ramos; se fijó su domicilio en el barrio Las Tiendas, número 1. La Sociedad Club Deportivo Cárdenes de Barranco Hondo continuaba a pleno funcionamiento el 9 de marzo de 1948, con Crisanto Marrero Delgado como presidente, pero más como casino que como sociedad deportiva».
Esta sociedad, igual que le pasó al Mencey, no llegó a ser constituida como club de lucha ni participó en competiciones oficiales, pero hemos encontrado un documento gráfico que confirma su existencia y la posibilidad que tuvieron de crear un equipo de lucha bajo esa denominación, aunque, como ya sabemos, el representante de Barranco Hondo que marcó la historia de la lucha canaria en esa localidad fue el Club de Lucha Tinerfe. El citado documento aparece en el periódico Aire Libre con fecha 17 de mayo de 1948, donde se describe de la siguiente manera: «Ayer, el Tinguaro se desplazó a Barranco Hondo, atentamente invitado por el CD Cárdenes que preside don Crisanto Marrero. Francamente, no se trató de un encuentro, sino de una exhibición entre ambos equipos. Para esta exhibición, el Tinguaro desplazó a todos sus titulares y el viejo maestro Camurria hizo gala de su sabiduría predicando a los nuevos elementos. Vicente Perdomo, así como Ponciano Mejías, también hicieron de las suyas. Aquello resultó una luchada cuajada de verdadero compañerismo y al final el CD Cárdenes invitó a los muchachos del Tinguaro con una típica papada, reinando la camaradería entre ambos clubes. El CD Cárdenes cuenta con valiosos elementos como Pablo Ramos, Víctor Barrios, Francisco y Antonio Alonso, Romualdo León, Celestino Batista, Leoncio Cruz, Florentín Ramos y otros muchachos jóvenes en formación».