Araya es una parte de Candelaria que se localiza en lo alto del municipio, a unos tres kilómetros del centro y a una altitud media de 800 metros. Se encuentra al pie de la ladera de Chafa, macizo montañoso que cierra el valle de Güímar por el noreste. Está formado por los núcleos principales de Araya y La Florida. Su superficie abarca una amplia zona natural, de la cual gran parte se encuentra incluida en el espacio natural protegido del Parque Natural de la Corona Forestal y en el Monte de Utilidad Pública Fayal, Valle y Chafa. Limita al norte con Los Altos-Arroyos, La Resbala, La Matanza de Acentejo e Igueste; al este con Igueste y Candelaria; al sur con Candelaria y Las Cuevecitas; y al oeste, con Las Cuevecitas y Los Altos-Arroyos. En el año 2022 registró 1620 habitantes censados.
El Club de Lucha Araya empezó su actividad regular en 1962 ocupando sitio en el espacio del deporte vernáculo como aficionados. En ese primer grupo de defensores arayeros figuraban Pedro Higuera, Mazo; Jesús Marrero; Julián Torres; Amado Díaz; Pepe Barroso; Juan Higuera; Juan León; Teodoro Miguel Paredes, el Maestro; Tomás Díaz; Neldo Torres; Andrés Pacheco; Nicolás Castro; Nicolás Díaz; Teófilo Machín…

En esos años anteriores a su incorporación al ámbito federado, el solar donde está el Centro Cultural, próximo al terrero, era el escenario de entreno de los luchadores pioneros, comandados por Maximino Higuera y Fermín Higuera Rodríguez, Minito. Buena nueva, por otra parte, que no podía darse sin la intervención de Rafael Machín Machín, el organizador al que consideran oficiosamente primer presidente de la entidad deportiva y con el que compartieron tarea Pedro Higuera del Castillo y Juan Higuera Rodríguez.
Aquellos primeros entrenamientos y luchadas de rodaje, contra bandos vecinos, propiciaron la necesaria evolución para que el club participara por primera vez en la competición federada de la temporada 1965. Y se estrenó con un equipo en tercera categoría sustentado en la capacidad organizadora de Pedro Higuera del Castillo (primer presidente electo del Araya) y la presencia en la brega de luchadores como Juan León; Domingo Portugués; Juan Mesa; Juan Higuera; Fermín Higuera; Teodoro Trujillo, Teo; Santiago Torres; Manuel Ramos; Marcos Ramos; Pablo Mesa; Teófilo Machín; Pedro Torres; Andrés Pacheco; Antonio Viña; Cecilio Ramos; Imeldo Ramos; Pedro Fariña; Rómulo Marrero; Juan Agustín Díaz; José Acosta; José Brito; Amado Díaz; Juan Coello; José Nicolás Castro; Julián Torres; Abundio Torres; Manuel de la Rosa; Ezequiel de la Rosa; José Barroso; Felipe Díaz; Ventura Ramos; Teodoro Paredes; Sabelio Díaz; Faustino Díaz; Tomás Díaz; y Nicolás Díaz

En su primera participación en competiciones oficiales, entonces organizadas por la Federación Tinerfeña de Luchas, se midió al Acaymo, Cúmber, Echeide, Guanche, Pérez Abreu, Roque, San Isidro, San Mateo, Santa Cruz, Sobradillo, Tegueste-Teguise (fusión), UD Tacuense, Unión Segunda de Guamasa, Unión Montañas y Unión Rosario.
El 16 de noviembre de 1966, en reunión celebrada por luchadores que formaban parte de la plantilla ese año y en la que estaban presentes Domingo Portugués, Juan Mesa, Cecilio Ramos, Juan León, Nicolás Díaz, Amado Díaz, Andrés Pacheco, Pedro Torres, Manuel Ramos, Pablo Mesa, José Ramos, Marcelino Fariña y Avelino Oliva, acordaron nombrar la junta directiva. De tal manera que esa responsabilidad recayó en Pedro Higuera del Castillo (presidente), Joaquín Machín Díaz (vicepresidente), Jesús Marrero Chico (secretario), Pedro Díaz Díaz (tesorero) y los vocales Belisario Díaz Díaz, Juan Gil Chico y Juan Rodríguez Torres.
Su segunda comparecencia fue en la temporada 1966-1967 (se recuperó su desarrollo a año partido) y durante tres consecutivas participaron con un equipo en tercera categoría. En ese periodo de tiempo se fueron incorporando luchadores como Manuel Machado; Sinesio Pestano; Domingo Guanche; Santiago Castro; los hermanos Sixto y Celedonio Castro, Tinito; Sabelio Díaz; Juan S. Núñez; Antonio Expósito; Antonio Chico; Pedro Requena, Pedrocho; Benigno Pérez; Constantino Castro; Lázaro Fernández; Agustín Pestano; Pedro Higuera Martín, etc.
El 10 de julio de 1968 accedió a la presidencia Rafael Machín Machín, uno de los principales valedores del club en sus inicios, quien se hizo acompañar de Pedro Higuera del Castillo (vicepresidente), Jesús Marrero Chico (secretario), Joaquín Machín Díaz (tesorero) y los vocales Pedro Díaz Díaz, Antonio Chico Baute y Enrique Fariña Torres. El equipo continuaría durante tres años más participando en tercera y al mismo tiempo se iban incorporando luchadores como Antonio Castro; Felipe Díaz; Domingo Batista; Manuel Acosta; Adalberto Marrero; Domingo Torres; Julián Pérez; Francisco González, Camurrita; Faustino Díaz Sierra; Pedro Fariña; Eusebio Marrero; Emiliano Lugo; Juan de la Rosa Fariña; Santiago Torres; José Marrero; Jorge Martín; Domingo González; Ventura Ramos; Cándido Rodríguez; Julián Torres; Antonio Alonso; Florencio Baute; Fermín Delgado; José M. Díaz; Guillermo Luis, Catire II; Alberto Pérez Camacho; Faustino Díaz Díaz; Pedro Rodríguez; Rómulo Marrero; Máximo García; Miguel Bermúdez; Antonio Díaz; José Betancor; Salvador Hernández; Juan A. Díaz; Juan M. Rodríguez; Aquilino Dorta; Miguel Alonso; y Fermín Castillo, entre otros.
La última temporada (1972-1973) de esta primera etapa del Araya, con Machín Machín al frente, la disputó como venía siendo habitual en tercera categoría. Sus bandos opositores entonces fueron el Calvario, Claret, España, Fundador, Guanche, San Antonio, San Bartolomé de Tejina, San Mateo, San Matías y Unión Montañas, ante los que alineaba regularmente a Tomás Díaz, Faustino Díaz, Sabelio Díaz, Lorenzo Rodríguez, Santiago Hernández, Amado Cruz, Pedro Torres, Juan Mesa, José M. Díaz, Juan A. Díaz, Julián Pérez, Ramón Higuera, Jesús González, Florencio Baute, Ciriaco Rodríguez, Victoriano Jorge, Nicolás Hernández, Manuel Estévez, José Hernández, Aureliano Rodríguez y Pedro Castro.

Sin embargo, de esos ocho cursos luchísticos de prometedora presencia activa ininterrumpida pasaron a un profundo ocaso que duró nada menos que diecinueve años. Pero su reaparición en 1992, siempre con el nombre de Araya por bandera, fue un claro vaticinio de que lo mejor estaba por llegar. Y clave resultó la iniciativa del entonces teniente de alcalde del Ayuntamiento de Candelaria y luego primer edil, el añorado valedor Antonio Hernández Marrero, a la hora de proporcionar al club un terrero en condiciones para la práctica luchística. Aquel solar cedido por la corporación municipal es el mismo donde últimamente desarrollaba su actividad el Araya.
Miguel Ángel Marrero Higuera era el presidente de la junta directiva que tomó posesión el 4 de febrero de 1992 y que completaban Martín Díaz Pacheco (vicepresidente), Amador Díaz Ramos (secretario), Antonio Abad Chico Baute (tesorero) y los vocales Zenobio Izquierdo Rodríguez, Juan León Núñez, Sixto Castro Guanche, Rómulo Marrero Díaz, Juan Agustín Díaz Portugués y Nicolás Díaz Díaz. Ocho meses más tarde (1 de octubre), Amador Díaz accedió a la presidencia del club, con Nicolás Díaz Díaz ocupando la secretaría y Miguel Ángel Marrero Higuera en el puesto de vocal, además de la incorporación de Juan Fariña Mesa a la vocalía; el resto de nombres y cargos quedaron igual.
En la temporada del reestreno militaron en tercera categoría, con Justo Díaz Pérez, el Mecánico, de entrenador de Celedonio Castro, Tinito; Manuel Flores, Nani; Pedro Carballo; Ignacio Albertos; Juan Gómez; Gregorio Torres; Manuel Díaz Pacheco, Pollo de Araya; David García; Martín Díaz; Andrés Díaz; Francisco Javier Márquez; Fernando Torres; Antonio Gómez; Francisco Martín; Pedro Manuel Alonso; Eduardo Requena; Ventura Marcos Aguiar; Marcial Díaz; Antonio Expósito; Joaquín Montero; Francisco J. Hernández; Felipe Manuel; Gilberto Díaz; Hilario Díaz; y Francisco Rodríguez como efectivos más destacados. Ese año compartieron grupo con el Benchomo, Brisas del Teide, Güímar, Matanza, Rápido de Ravelo, Tacoronte, Tegueste, Unión Florida, Unión Jardina, UP San Matías, Universidad, Valle de Guerra y Victoria.

Desde el año 1992 y durante cinco más, el Araya alternó presencias entre la segunda y la tercera categoría, y en 1997 se erigió protagonista estelar de una de las competiciones de segunda de esta isla más vistosas, reñidas y seguidas de siempre por el aficionado. Era tal su atractivo que la cadena privada nacional Antena 3 Televisión, que dirigía en Tenerife Gabriel Lito Mesa, consiguió los derechos de imagen de los clubes que la componían e hizo tan excelente apuesta por la divulgación de nuestro deporte que elevó a la máxima expresión el interés del público. Para reforzar el éxito del proyecto (que duró hasta 1998, ya con prácticamente la totalidad de equipos en primera categoría), el medio de comunicación realizó un excepcional, por amplio, espectacular y novedoso, despliegue de promoción y dispuso que al frente del programa La Lucha estuviera un reputado especialista del mundo del deporte, Juan Carlos Castañeda, acompañado de José Peraza.
Con las bases audiovisuales perfectamente definidas, el protagonismo fue para los equipos encargados de poner en la arena de los terreros la emoción y el espectáculo que demandaban los aficionados, teniendo en cuenta el producto. Y en esa línea, la respuesta de los bregadores y del poblador del graderío resultó un éxito de máxima consideración. Los conjuntos participantes de aquella temporada 1997 inolvidable fueron el Araya, Brisas del Teide, Chijafe, Chimbesque, Güímar, I’Gara, Rosario, San Isidro, Santa Cruz, Unión Canteras y Unión Tijarafe-Guanche. El gran potencial de las plantillas obligó a aquel pujante Araya a esmerarse para conseguir el título de liga, con el I’Gara como digno subcampeón.
En el curso 1998, estando la junta directiva arayera conformada por Amador Díaz Ramos (presidente), Jorge Baute Delgado, Tino (vicepresidente), Nicolás Díaz Díaz (secretario), Juan Manuel Rodríguez Mesa (tesorero) y los vocales Sixto Castro Guanche, Juan Agustín Díaz Portugués, Juan Fariña Mesa, Juan Manuel Gil Torres, Domingo Portugués Ruiz, Manuel Marcial Díaz Rodríguez, Francisco Domingo Rodríguez Machín, Felipe Marrero Díaz, Inocencio González González, José Jorge de la Rosa y Guillermo Luis Encinoso, Catire II, subieron de nivel para estrenarse exitosamente con su equipo sénior en la máxima categoría (primera), consiguiendo el título de campeones de liga.
Ese año se enfrentaron al Brisas del Teide, Chimbesque, Guanchimech, Güímar, Rosario, Santa Cruz, Tegueste y Unión Tijarafe-Guanche. Berto de la Rosa (con la colaboración de su hermano Juani ese curso) era el mandador de un conjunto que ganó de calle la competición, con Melchor Pérez, su máximo exponente por la condición de puntal B, y el resolutivo Romén Luis, Catire IV, funcionando como brazos ejecutores. A estos los acompañaban José Cruz; Raúl González; Guillermo Luis, Catire III; Eusebio Jorge Luis; Manuel Díaz Pacheco, Pollo de Araya; Jorge Pérez Camacho; Juan Jesús Jorge; Ángel Pedro Marrero; Antonio Gutiérrez; Gustavo Delgado; Jacinto García; Sergio Rodríguez; Enemecio Delgado; Domingo Díaz; e Ismael Calo, entre otros.

De aquel tiempo pretérito también llama la atención la ley de transparencia del Araya, porque en el libro recopilatorio 10 años de historia del Club de Lucha Araya (editado en 2003 con la importante colaboración del siempre dispuesto Ayuntamiento de la Villa de Candelaria) se recoge que «el club, para conseguir sus objetivos para la campaña de 1998, recaudó la cantidad de 23 203 915 pesetas [139 458 euros], siendo la más alta conseguida hasta entonces para afrontar una temporada». Y detalla que, de esa cantidad como ingreso, «16 746 000 pesetas [100 645 euros] se destinaron al pago por los servicios de los luchadores y 3 870 274 pesetas [23 260,81 euros] fueron para pagos diversos, quedando al finalizar las competiciones un saldo favorable al club de 2 587 641 pesetas [15 552 euros]». En la misma publicación dice que para poner en marcha el club, tras veinte años inactivo (1972-1992), «se contó con unos ingresos de 5 696 190 pesetas [34 234,79 euros], resultando en el balance del final de la temporada unos gastos que ascendían a 4 973 851 pesetas [29 893,45 euros], por lo que la campaña se cerró con un beneficio de 722 339 pesetas [4 341,34 euros]».
Desde el curso siguiente, con Amador Díaz Ramos de presidente, quien permaneció en el cargo hasta la temporada 1999, el club comenzó su particular carrera hacia la permanente conquista de títulos, incluso en las categorías base, con los fichajes de renombrados intérpretes que fueron aportando éxitos sucesivos en todas las formaciones. Por ejemplo, Jesús Alonso, Pelegrino; Eusebio Carlos, Chevi; los hermanos Marcos e Iván Déniz; Alexis Vega, Pollo de Anocheza; Jorge Pérez Camacho; Melchor Pérez; Romén Luis, Catire IV; Guillermo Luis, Catire III; Juan Luis Goya; Miguel Ángel Sierra; Francis Herrera; Toni Frías; José Díaz; José García, Chavalín; Marcos Ledesma; Esteban Martín; Susi Marrero; Carlos Jesús; Francisco Correa; Melchor Torres; David Torres; Enrique Rodríguez; Ezequiel Arrocha; Jacinto García; Jesús Delgado; José María Jiménez; José Castro; Ángel Navarro; Marcos Aguilar; José Gregorio Díaz; Joaquín Montero; Andrés Viera; Héctor Méndez; José Cruz; Eusebio Jorge; Juan Jesús Jorge; Raúl González; Pedro Marrero; Gustavo Delgado; Sergio Rodríguez, etc., teniendo como entrenadores en las primeras temporadas, por separado, a Justo Díaz Pérez, el Mecánico; Berto de la Rosa Mejías; y Néstor Díaz García, por este orden.
Tras Amador Díaz fue Jorge Baute Delgado, Tino, quien se puso al frente de la directiva del Araya, con su confirmación el 7 de febrero de 2000 y acompañado en aquella junta por Sixto Castro Guanche (vicepresidente), Juan de la Rosa Fariña (secretario), Nicolás Díaz Díaz (tesorero) y los vocales Juan Agustín Díaz Portugués, David Díaz Sierra, Juan Manuel Gil Torres, Francisco Domingo Rodríguez Machín y Manuel Díaz Pacheco. Tino Baute estuvo tres lustros consecutivos en la junta directiva y además es el presidente con más años en el cargo del club.
La última temporada del Araya en activo fue la 2012-2013, dirigido por Tino Baute (presidente), Ana Lilia Izquierdo Expósito (tesorera-secretaria) y los vocales Juan Agustín Díaz Portugués, Andrea del Valle Cañizares, Yanceya Cañizares Izquierdo, Marcelo Baute Díaz y Sabina Giménez Cañizares. Participaron en sénior de primera, juveniles y cadetes, coincidiendo con el Brisas del Teide, Campitos, Chijafe, Chimbesque, Punta Brava, Ravelo, Rosario, Tegueste, Unión Segunda de Guamasa, Unión Tijarafe-Guanche y Victoria. Y sus luchadores más destacados eran Óliver Gil, Juan Jesús Jorge, Juan Luis Goya, Luis Rosa, Ancor Salas, Yeray Morales, Carlos Jerez, Farrais Ruiz, Orlando Medina, Ruymán Díaz, Cristian González y Eusebio Díaz. Como entrenador tenían al propio Juan Luis Goya Domínguez.