La historia de la lucha canaria en la Universidad de La Laguna comenzó a principios de la década de los setenta (1973), cuando algunos universitarios que llegaban de practicarla en equipos federados buscaban sitio en esas instalaciones para poder entrenar. Entre estos se encontraba Carlos Juan González Gil, uno de sus principales impulsores en el templo académico junto con José Miguel Martín González, quien más tarde fuera presidente del CL Universidad, la Federación Insular de Tenerife y la Federación de Lucha Canaria.
Fueron tres o cuatro jóvenes los que poco a poco, con indisimulada gran insistencia, mayor dedicación y probado sacrificio, buscaban entre sus compañeros a los que simpatizaran con nuestro deporte vernáculo. Y así llegaron a completar un grupo lo suficientemente numeroso de efectivos como para hacer un buen trabajo que tendiera a consolidar la presencia de la lucha canaria en el primer centro docente de las islas. Sin embargo, en sus primeros pasos se encontraron con que el enemigo estaba en casa y no precisamente en los terreros en forma de adversarios consolidados.
En aquella labor dificultosa encaminada al reconocimiento de la lucha canaria en la universidad lagunera, el más serio obstáculo lo tuvieron en la figura del comandante Moratinos, responsable universitario local de deportes, que no consideraba a esta disciplina merecedora de ser practicada allí, contrariamente a su opinión sobre otros deportes de contacto como el judo o el kárate. Pero aquel grupo de inquietos valedores ni mucho menos se amilanó y, a la par que hacían uso del foso de saltos de atletismo como lugar de entrenamiento y Carlos Juan asistía esporádicamente a los entrenos de judocas y karatecas, pidieron hablar con el entonces rector, Enrique Fernández Caldas, para poder constituir el CUL (Colectivo Universitario de Luchadores) y tener más fácil el acceso oficial a las instalaciones.

Su intención inicial era crear una liga de lucha canaria entre las diferentes facultades y escuelas universitarias, aunque su principal gestor de deportes de la época no estaba por la labor al entender que era una disciplina cuyo arraigo e interés procedía exclusivamente del ámbito rural. Conscientes de las dificultades que traería consigo organizar esa competición en la universidad, se decantaron por formalizar un equipo federado que atendiera al nombre de Club Universidad de Luchas (CUL). Los principales valedores de esta buena nueva fueron su presidente, Antonio Isidro Hernández Hernández, que entonces trabajaba en el Departamento de Química Inorgánica de la Universidad, y aquellos insistentes muchachos que, con denuedo y constancia, hicieron suyo el objetivo de introducir la lucha canaria en esa institución.
El día de la presentación del CUL, con la muestra complementaria de diversos juegos tradicionales canarios y la actuación del aplaudido grupo musical Los Sabandeños, disputaron una luchada entre ellos gracias a las veinticuatro ropas de brega que les proporcionó la Federación Tinerfeña de Luchas, que presidía Toni Bello. Y así pudieron celebrar, a finales del curso académico 1972-1973, un encuentro entre combinados de las distintas facultades y de las escuelas universitarias. La concentración resultó todo un éxito y permitió la implantación y regularidad de esta actividad. En su avance burocrático-administrativo, el siguiente paso fue organizar el equipo federado, que recibió la bendición de la Tinerfeña, agradecidamente volcada con importantes ayudas, como adaptarles el calendario de competiciones solo a fechas lectivas, incorporación de algún luchador ajeno a la ULL, la subvención de las licencias federativas y el coste de las tarifas arbitrales.
Luego solicitaron permiso a Moratinos para poder disputar sus luchadas como locales con acceso de espectadores, pero la negativa de este estaba basada en que sería fuera de horas y que además él mismo o el encargado de las instalaciones (Érico) tenían que estar presentes. «Y ustedes se van a meter aquí con esa magada», les espetó sin rubor. Una frase tan lapidaria como humillante que, poco tiempo después de pronunciarla, dio paso a continuados elogios, muestras de admiración y apoyo incondicional del propio Moratinos a favor de la lucha canaria. El jefe se quedó tan prendado de la puesta en escena de este cautivador deporte que, sacando su lado bueno, llegó a decir que «es el mejor deporte de la universidad», hasta el punto de que fueron bastantes luchadas las que presenció. Y qué decir del trato de favor que les dio a los luchadores a la hora de usar el tatami como campo de lucha.
Integrados de pleno derecho en las actividades federativas, la idea inicial era participar en el campeonato de copa de tercera categoría, dando así oportunidad a que los luchadores novatos compitiesen fuera del campus universitario y, por otro lado, comprobar si estaban a la altura de los compañeros con más conocimientos luchísticos. La prueba de fuego fue en la temporada 1973-1974, cuando la Federación Tinerfeña de Luchas incluyó por primera vez en su historia al equipo en la competición oficial de tercera categoría, en la que disputó la Copa Juan Luis González junto con el Añaterve, España, Fundador, Las Carboneras, Mercadela, San Mateo, San Matías y Unión Montañas.
Los luchadores pioneros del equipo universitario, registrados en la sede federativa el 2 de noviembre de 1973, eran Tomás Sergio Casañas, Carlos Juan González, Manuel Zamora, Cristóbal Díaz, José Luis Morales, Rafael Oropesa, Mateo Perera, Alfonso Perdomo, Miguel Arvelo, Antonio Isidro Hernández y José M. León. Tres días después lo fue un segundo grupo conformado por Ricardo Medina, Leonardo Dorta, Domingo López, Francisco Domínguez, José V. Pérez, Siverio Matos y Juan Manuel Calero. El 1 de diciembre del mismo año también fueron inscritos José Francisco Armas, el Chori, y Juan Castañeda. Asimismo, el día 15 de ese mes quedó oficialmente incorporado Martín Socas. Y por último dieron de alta a Ángel Pestana y Pedro Díaz.
La experiencia resultó positiva, dada la contrastada valía de algunos de sus componentes y el apoyo fundamental de la organización federativa, que fue su mejor aliado entonces en aspectos organizativos y que en la actualidad les mantiene la adaptación de calendarios de competición y el privilegio de no tener que costear gastos derivados de su participación.

Su segunda intervención fue en la temporada 1974-1975, para disputar la Copa Daniel Díaz de segunda categoría contra el Chimisay-Añaterve (filiales), Furia-Victoria (filiales), Guanche, Unión Jardina-Naranjo (fusión) y San Antonio. Ese año se sumaron al grupo de luchadores Domingo Peña, Leandro Luis Falcón, Clemente Luis Rodríguez, José M. Siverio, Mauro León Rodríguez y Fernando Peña.
El 3 de marzo de 1975 presentó sus estatutos en el Registro Nacional de Asociaciones y Federaciones Deportivas del Consejo Superior de Deportes bajo la denominación Club Universidad de Luchas (CUL), con domicilio social en el polideportivo universitario sito en la avenida Ángel Guimerá Jorge, s/n, de San Cristóbal de La Laguna. La comisión encargada de gestionar el devenir del equipo estaba presidida por Antonio Isidro Hernández Hernández. Y el 6 de febrero de 1976 confirmó a la Federación Tinerfeña de Luchas la nueva junta directiva, que había sido elegida tres días antes: José Miguel Martín González (presidente), Manuel Zamora Pérez (vicepresidente), Carlos Juan González Gil (secretario), Francisco Javier Gómez Pérez (tesorero) y los vocales Ángel Pestana de Paz, Pedro Díaz y Cayetano Luis Marrero Gordillo, Tano.
Su tercera participación en las competiciones federadas se produjo en la copa de tercera categoría de la temporada 1975-1976, teniendo como rivales en la fase regular del grupo 1 al Acaymo, Campitos y Santa Cruz. Y en el grupo 2 estaban el Aguamansa, Águila Negra, Granaderas, Naranjeros y San Cristóbal. Fue cuando el Universidad hizo historia al conseguir el título de campeón ante el San Cristóbal, de La Cuesta, en el pabellón universitario y con la anécdota de la sorpresiva inclusión en el equipo estudiantil del consolidado bregador Domingo Peña, en aquel tiempo propietario de un taller de reparación de automóviles.

A pesar de contar con un buen plantel de luchadores, en la final cayeron sus efectivos de más renombre y fue, contra pronóstico, el estilista Hermógenes Pestana, Hermes, quien decidió el resultado final (12-9). En aquella plantilla estaban Domingo Peña (procedente de la Selección de El Hierro); el propio Hermógenes Pestana, Hermes; el más tarde federativo José Miguel Martín; Cayetano Luis Marrero, Tano; José Marcos Hormiga; Manuel Suárez; Ángel Santana; Pedro Rigoberto; Joaquín Díaz, Quino; Salvador García, Chaval V; Ángel Rosales; Juan Manuel Calero; Francisco Perdomo; Leandro Fajardo; Florentín Duque; Juan Sánchez Martín (quien luego fue presidente de la Federación Insular de Gran Canaria); Miguel A. Pérez; Isidro Hernández; Berto, Pollo del Acordeón; Jaime González; Pedro Cabrera; Leandro Luis Falcón; José M. Siverio; Domingo López; y Marcos Luis Barrera.
Para el siguiente curso luchístico (1976-1977) hubo reestructuración de la junta directiva, elegida con fecha 5 de noviembre de 1976 y que quedó conformada por Ángel Pestana de Paz (presidente), Manuel Zamora Pérez, José Arencibia Rocha, Francisco Javier Gómez Pérez, Mateo Perera Rodríguez (vicepresidentes), José Miguel Martín González (secretario) y los vocales Francisco Perdomo Quintana y José Marcos Hormiga Santana. El equipo volvió a competir en segunda categoría, formando parte del grupo segundo de la Copa Federación con el Chimisay, Naranjeros, P. Llano del Moro, Tegueste, Tinerfe y Unión Montañas. En cuanto a los luchadores, se mantuvieron prácticamente los mismos del año anterior.
En la temporada 1977-1978 participaron en la copa como equipo de primera, teniendo como rivales al Águila Negra, Benchomo, El Carmen, Guanche, Punta Brava y Rosario. Para entonces se reforzaron con el teguestero Alejo Marrero, los hermanos Berto y Juani de la Rosa, Alberto Martel, José María Domínguez, Ángel González, Jorge Julio de la Paz, José F. López, Ramón Mendoza, José Antonio González, Pedro Brito y Bernardo Santana.
Con la temporada 1978-1979 finalizó su etapa de estreno en las competiciones federadas. Esa vez, integrado en la Copa Vicente Perdomo, de primera categoría, en la que coincidió con el Campitos, El Carmen, Naranjo, Rosario y Tinguaro. El equipo seguía encabezado por Domingo Peña, Alejo Marrero y los hermanos Berto y Juani de la Rosa, además de los incorporados Rubén Díaz, Pedro Mauro González, Pedro V. Perdomo, Miguel A. Fernández, Blas José de la Paz, Luis Carballo, Felipe Rocha, Juan Jesús Alonso, Carlos J. Gil, Matías Lorenzo, José Luis Martín, Daniel Pérez, Felipe Rodríguez, Vicente Leal, Juan Alonso y Juan González, entre otros. Por lo tanto, se confirma que el Universidad participó únicamente en la competición copera durante aquella etapa. Y que al finalizar esa temporada desapareció durante diez años.
En su listado de luchadores de la primera etapa también figuraron, en su amplia mayoría y además de los citados, Pedro V. Brito, José Manuel Pérez, Eloy Fleitas, Pedro Rodríguez, Pedro de León, Antonio Quintana, Raúl Miranda, Román Betancor, Francisco Javier Gómez, Antonio Miguel Castellano, José Juan Batista, Juan Julio Tejera, José Emilio González, Ulises Martín, Erasmo Jesús Hernández, Marcos Padilla, Severino Rodríguez, Felipe Manuel García, José Ramón Castro, Manuel Sosa Arencibia, Juan Luis González y Francisco Javier Gómez.
En el año 1979, muchos integrantes del equipo hicieron el primer Curso Básico de Monitores de Lucha Canaria, que fue la última actividad realizada antes de que se disgregaran al término de la temporada 1978- 1979. Sin embargo, la lucha no paró de manera definitiva en la universidad lagunera, ya que Magisterio, Económicas, Medicina, Enfermería o Náutica, por citar algunas facultades y escuelas, mantuvieron en diferentes épocas conjuntos que participaban en amistosos o torneos de régimen interno, lo que en la actualidad se conoce como Torneo Rector. Además de mantenerse durante un tiempo sana rivalidad con el equipo que esporádicamente salía en la Universidad de Las Palmas, hasta que este desapareció.
En 1986, Chano Reverón, el Guaza, y Jorge García Hernández decidieron recuperar el proyecto de un equipo de lucha representativo de la universidad para salir en las competiciones de Tenerife a través del nuevo Colectivo Universitario de Lucha. A aquellas primeras reuniones se presentó un estudiante de Medicina nacido en Gran Canaria, Norberto Marrero Gordillo, que se ha mantenido como uno de los referentes del equipo tanto en el terrero como fuera de él. Los primeros entrenamientos y luchadas se llevaron a cabo en un lateral del campus universitario, hasta que en el pabellón se les habilitó una sala para los entrenamientos.
Tras una década de inactividad, regresaron a la competición federada en 1989. Con fecha 15 de enero de ese año constituyeron nueva junta directiva, formada por Fidel Almeida Santiago (presidente), Antonio Álvarez de la Rosa (vicepresidente), María Cristina Sopranis O’Donell (secretaria), Santiago Abel Álvarez Brito (tesorero) y los vocales Vicente Rodríguez Armas, Carlos Padrón Amaro, Vicente Ros Brandon y Juan Antonio Segura Santana. Ese año salieron con un equipo que luchó en segunda categoría-promesas, coincidiendo en su grupo con el Candelaria del Norte, Geneto, Hespérides, P. Llano del Moro, Salud, Tegueste y UP San Matías. Sus luchadores más habituales eran Jorge García; Miguel Ángel García; Víctor Carmona; Justo Roberto Pérez; José Alberto Rodríguez; José Luis Hernández; Juan Luis Pérez; Juan Pablo Martín; Alberto Padilla, Faro de Gáldar; José Adelto Castañeda; Rubén Martínez; Braulio Betancor; Pepote; y Norberto Marrero.

En la temporada 1990 se produjo el siguiente cambio en la relación de directivos y cargos: Justo Roberto Pérez Cruz (presidente), Jorge García Hernández (vicepresidente), Víctor Carmona Rodríguez (secretario), Alberto Padilla Benítez (tesorero) y los vocales José Alberto Martín González, José Alberto Rodríguez Pérez y Rubén Martínez Carmona. Ese año se inscribieron en segunda categoría y fueron encuadrados en el grupo 1, junto con el España, Furia, Punta Brava, Rápido de Ravelo, Sauzal, Tacoronte, Tegueste, Unión Jardina y Unión Tijarafe-Guanche.
Y en el ejercicio de 1991, con Víctor Carmona Rodríguez en la presidencia del club, comparecieron en tercera categoría, que sería la más habitual en su nuevo recorrido. Se enfrentaron al Benchomo, Rápido de Ravelo, Salud, Tegueste, UP San Matías y Victoria. En esos inicios de la segunda etapa, otros luchadores habituales eran Juan M. Martínez; Pedro Miguel Gutiérrez; Cándido Pérez; Rubén Martínez; Evaristo Luján; Carmelo Dorta; Óscar del Toro; Iván González; Pedro Estévez; Juan Miguel Padilla; Iván Martínez; Pedro Gutiérrez; José Alberto Martín, Pollo de Chimiche; Juan M. Díaz; Braulio Betancor; Ciriaco Herrera; Abel Perdomo; Óscar Acosta; y Raúl Gutiérrez.
El 20 de enero de 1992 eligieron nueva junta directiva, presidida por José Adelto Castañeda Rodríguez y con Juan Luis Pérez Molina (vicepresidente), José Luis Hernández Martín (secretario), Alberto Padilla Benítez (tesorero) y Justo Roberto Pérez Cruz (vocal). El equipo continuó en tercera hasta la temporada 2002-2003, pasando por su presidencia Juan Luis Pérez Molina (1993), Víctor Javier González González (1994), Pedro Javier Morales Rodríguez (1995) y Melchor Torres Correa (1998).
Durante ese largo periodo de tiempo, entrenados por Norberto Marrero Gordillo, el Universidad contó en sus filas con luchadores como José Adelto Castañeda; José Luis Hernández; Juan Luis Pérez; Justo Roberto Pérez; Evaristo Luján; Antonio de la Cruz; Norberto Marrero; Juan Carlos Morales, Arucas; Abel Perdomo; Braulio Betancor; Manuel Armas; Pedro Estévez; Sergio Medina; José A. Martín; Cándido Pérez; José Francisco Herrera; Narciso García; Jorge Ávila; Víctor González; Víctor Carmona; Gregorio Hernández; Juan Manuel Martínez; Manuel Álvarez Ortiz; José Pascual Palau; Pedro Pascual; Damián Martín; Ángel Nery Gómez; Vidal Sánchez; Juan de Dios Padilla; Juanma Carmona; Erik Armas; Pedro Javier Morales; Carlos Alberto de la Luz, el Candil de la Isleta; Bernardo Díaz; Lázaro Armas; Jesús Enrique Leal; Ángel Fernández; Pedro García; Fernando Hernández; Santiago Hernández; Pedro Martín , Ángel Armas; los hermanos Melchor y David Torres; Iván Villalba; Gustavo Pestana; Rubén Reyes; Alejandro Hernández; Pedro Morales; Dirk Neuber, Pollo de Berlín; y Robert Brodie (dos de sus extranjeros); Pablo Afonso; Fernando González; Jonathan Pérez, Johnny; Jaime Álvarez; Eduardo de Lorenzo, Pollo de San Benito; Ignacio Javier Romero; Iván Dorta; Sergio García; Francisco Javier Gobea; Ángel Campos; Gustavo Adolfo Abreu, Faro de la Perdiguera; Rafael Acosta; Alejandro Gobea; Javier Gobea; Marco Morgenthaler; Adolfo José de León; Agustín Hernández; Adolfo Quintero; Juan Marcelino Padrón; Alfredo Hernández; Julián Abel Galván; René Machín; Alfredo García; Juan José Reguera; Alberto Guevara; Fernando Godoy, el Aldeano; Ángel Mario Rodríguez; Casiano Odón González; Pedro Javier Rodríguez; o Eliezer Sánchez.
En la temporada 2003-2004 compitieron en la categoría de promoción, enfrentándose al Agache-Benchomo (filiales), Campitos, Chimisay, Granaderas, Güímar, I’Gara, Machado, Punta Brava, Rápido de Ravelo, Unión Florida y Unión Tacuense-San Matías. Norberto Marrero Gordillo seguía como entrenador y sus luchadores eran el propio Norberto, Jonathan Pérez, Pedro Cano, Héctor Amado, Jonay Suárez, Sergio Hernández, René Machín, Alfredo García, Eduardo de Lorenzo, José Luis Hernández, Alejandro Gobea, Leo Medina, Rubén Hernández, Josué Cabrera Padrón, Fernando del Pino, Juan Marcelino Padrón, Jaime Manuel Álvarez, Rodrigo Expósito, Leocadio Medina y Benoit Mbissone.
De la temporada 2004-2005 a la 2006-2007 salieron en tercera, pero finalizada esta no participaron en las dos siguientes pese al intento de regresar a la competición en la 2008-2009, en fusión con el Güímar que no fructificó. La junta directiva que protagonizó ese intento de fusión, y que había tomado posesión el 1 de julio de 2008, estaba formada por Vidal Sánchez Herrera (presidente), Ruymán Trujillo Montelongo (vicepresidente), Pedro Cano Ferrera (secretario), Efrén Simón Fernández (tesorero) y los vocales Jennifer Sánchez González, Abraham Pérez Pérez y Luis Cabrera Hernández. Pero fue en la temporada 2009-2010 cuando, con la citada directiva, se confirmó la vuelta del Universidad a las competiciones oficiales, formando parte, como era habitual, de la tercera categoría. En su reaparición quedaron encuadrados en el grupo norte con el herreño Concepción, Machado, Punta Brava, Rápido de Ravelo, Tegueste, Unión Canteras y Unión Tacuense-San Matías. Sus luchadores eran Jonathan Pérez, Aythami González, Dailos Lorenzo, Vidal Sánchez, Diego Díaz, David Arrocha, Sergio Hernández, Agustín Castañeyra, José Manuel Álvarez, Óliver Rodríguez, Antonio García, Pedro Cano, Luis Tomás Cabrera, Ruymán Trujillo, Juan José Fernández, Diego Anderez González, Delfino Francisco Torres, Cristo Rodríguez y Doramas Pérez.

Luego, el Universidad se mantuvo durante un decenio alternando entre segunda y tercera. Otros luchadores que han pasado por el equipo fueron Domingo González; Roberto Carlos Hernández; Juan Ramón García; Pablo Alonso; Iván Domínguez, Pollo de la Mantilla; Antonio de la Cruz, Faro de Teno; Manolo Pérez, Pupilo; José Marrero, el de Telde; Emilio García; Manuel Díaz, Nel; Rubén García; Blas de la Paz; Felipe Rocha; Luis Carballo; Juan Antonio, el Polvacera; Miguel Martín; Dionisio Padrón; Enrique Montero; Matías Lorenzo; Pablo Fumero; Antonio Juan Martín; Javier Camacho; Juan José Fernández, Caté; Jonathan Machín; José Vicente Calero; Antonio Martín; Cristóbal Moya; Borja Armas; Kevin Rodríguez; José Iván Santos; Alberto González; Kevin Betancor; Jonay González; Antonio José García, Toño Tin; José Rubén Jiménez; Jordán Acosta; Álvaro Rodríguez; Jorge Rodríguez; Daniel Alfonso; Eduardo Hernández; Samuel Ravelo; Miguel Ángel Santos; Álvaro Padrón; José Yanes; Jorge González; Efrén Simón; Juan Rodríguez; Daniel Rodríguez; Noel Hernández; David Lugo; Andrés Rodríguez; Juan Daniel Gil; Cristian Cruz; Mario Brouwer; Igor Torres; Josué Pecis; Pablo Perera; Joseba Landaeta; Erik Morín; José Manuel Rodríguez; Sandro Ramos; Rubén Galván; Pablo García; Carlos Jorge Morales; Matías Lima; Francisco Javier Pérez; Óscar Germán Domínguez; Óscar Germán Domínguez; Jorge López; Gregorio Gómez; Jonathan Expósito; José Manuel Gil; Francisco Pérez; Mario Segura; Jorge Ramallo; Brian Lorenzo; Toni Frías; Fabián Hernández; Pedro Suárez; Marcos González; y algunos más que han seguido manteniendo el espíritu y la presencia del equipo. En esa época los entrenaban, indistintamente, Sergio García Arrocha; Juan José Fernández, Caté; Antonio Jesús Toni Frías Delgado; y, como dato absolutamente relevante, en la temporada 2018-2019 Ithaisa García Díaz, quien se convirtió en la primera mujer en la historia de la lucha canaria entrenadora de un equipo masculino.

En la temporada 2021-2022, en tercera, su junta directiva la conformaron Jorge López Díaz (presidente), José Iván Santos González (vicepresidente), David Lugo Pérez (secretario), Andrés Rodríguez Rodríguez (tesorero) y Óscar Germán Domínguez (vocal). El club participó coincidiendo en el mismo grupo del Arguama, Benchomo, Brisas del Teide, Chimisay, Las Adelfas y P. Llano del Moro. Sus luchadores más habituales, que seguían entrenados por Ithaisa García Díaz, fueron Jorge López, Andrés Rodríguez, Eduardo Arteaga, Kilian Afonso, David Barreto, Athymael Fariña, José Iván Santos, Aitor González, Juan Daniel Gil, Óscar Díaz, Pedro Naranjo, Alejandro Herrera y David Delgado, el Bloque.