La UD (Unión Deportiva) Agua García apareció en la escena federada, como hemos mencionado, por un estratégico cambio de denominación del Real Unión de Agua García, que había sido inhabilitado durante dos años por el Comité de Competición de la Federación Tinerfeña de Luchas como castigo por su retirada injustificada de la competición de copa de la temporada 1968-1969. Esto obligó al club a una reestructuración de la junta directiva, lo que sucedió el 24 de marzo de 1969 quedando de la siguiente manera: Abraham Martín Cartaya (presidente), Jaime Rodríguez Pérez (vicepresidente), Félix González Goya (secretario), Valentín García Marichal (vicesecretario), Emilio Pagés González (tesorero), Lorenzo Padrino Goya (contador) y los vocales Ángel Medina González, Amador Peña Rosales, Mario Medina Hernández y Vicente Alonso Ramos. E incluso se le requirió a presentar nuevos estatutos, que fueron recogidos el 18 de diciembre de ese año en el Registro Nacional de Asociaciones y Federaciones Deportivas del Consejo Superior de Deportes, fijando su domicilio social en la localidad que lleva su nombre y bajo la denominación anunciada de Unión Deportiva Agua García.

En su estreno (temporada 1969-1970) luchó contra el Acaymo, Águila Negra, Araya, Calvario, Candias, Coromoto, El Carmen, España, Furia, Geneto, Mercadela, Montañeta, Rápido de Ravelo, Rival, San Bartolomé de Tejina, San Mateo, Teguise, UD Tacuense, Unión Montañas-Carboneras y Unión Segunda de Guamasa. Ante estos dispuso de los siguientes luchadores: Andrés Martín; José Luis González, Barbuzanillo; Víctor Martín, el Ovejero; Antonio Figueroa; Pedro Pérez; Julián Reyes; Pedro Suárez; Macario Martín; Epifanio González; Juan Reyes; José Hernández; Higinio González; Pedro Alemán; Juan P. León; Fidel Siverio; Agustín Rodríguez; Álvaro Pérez; Luis Barbuzano; Antonio Dorta; Martín Hernández; Benjamín Hernández; y Juan Manuel Pérez.
Esa temporada y las dos siguientes participó en la categoría sénior de tercera y con un equipo juvenil, que se sumó a la competición en la intermedia. En la correspondiente a 1972-1973 fueron inscritos en segunda y juveniles, y en la consecutiva se fusionó con el CL Esperanza pasando a llamarse Esperanza-Agua García. Tal alianza tenía un objetivo claro: aprovechar las infraestructuras de Tacoronte para evitar las inclemencias del invierno esperancero y, al mismo tiempo, disponer conjuntamente de equipo juvenil. Ese año, el Esperanza compitió en la máxima categoría (primera) y la UD Agua García en segunda, como el año anterior. Aunque esa vez enfrentándose al Arguama, Brisas del Teide, Furia-Hespérides (filiales), Geneto-Tacuense (filiales), Guanche, Rápido de Ravelo, San Antonio, San Bartolomé-Rosario (filiales), Santa Cruz-Benchomo (fusión) y Tegueste. Sus luchadores fueron Manuel González, Armando Salcedo, Isaac Gil, Manolo Díaz, Dámaso Martín, Juan Reyes, Julián Reyes, Domingo Rodríguez, Francisco Cabrera, Santiago Herrera, Alfonso Peña, Aurelio Gutiérrez, Santiago Acosta, Desiderio Ávila, José Hernández, Trino Díaz, Gonzalo Ramos, Juan J. Ramos, Severiano Gil, Marcos Martín, Macario Salcedo, Pedro Torres, José Mejías, Francisco Alonso, Salvador Guzmán, Armindo Arbelo y Aquilino Arbelo, el Culebra, más Domingo Peña, Gregorio Gil, Santiago Cruz, Pedro Rodríguez, Eusebio Hernández y José Luis González, Barbuzanillo, como refuerzos del Esperanza.
En la última temporada de su tercera etapa (1974-1975) salió en tercera, pero, al concluir esta, desapareció durante otros dos años. Su cuarta etapa fue tan fugaz que solo participó en la competición de liga del curso 1977-1978, con un equipo en segunda categoría que tuvo como rivales al Atlante, Barranco las Lajas, Chimisay, Naranjeros, Naranjo, San Mateo, Tegueste, Teguise, Tinerfe, Unión Canteras y Unión Segunda Caridad.
En la junta directiva que resultó constituida el 20 de octubre de 1977, estaban Antonio Perdigón González (presidente), Nicomedes García Pérez (tesorero) y José Reyes Ramos, Juan Díaz Fajardo, Julián Reyes Ramos y Vicente Alonso Ramos completando el grupo gestor. Sus luchadores más destacados eran Julián Reyes, Francisco Martín, Juan Díaz, Eleuterio Mejías, Aurelio Rodríguez, Domingo Rodríguez, Antonio Morales, Antonio Figueroa, Paulino Gutiérrez, Pedro Rodríguez, Victoriano Domínguez, Santiago Acosta, Francisco Alonso, Eloy Antonio Arbelo, Servando Ávila, Heraclio Noda, Domingo García, José Hernández y Enrique Díaz.
Tras nueva renuncia a seguir, que duró hasta 1982, la quinta y última etapa tiene data de esa temporada, para lo que el 4 de enero de ese año actualizaron los estatutos en el Registro Nacional de Asociaciones y Federaciones Deportivas del Consejo Superior de Deportes manteniéndose como Unión Deportiva Agua García, aunque esa vez perdería el nombre en las competiciones por otro pacto con los esperanceros, como recogemos apenas unas líneas más adelante y certifica la documentación oficial.
En aquella ocasión la junta directiva estaba formada por Nicomedes García Pérez (presidente), Manuel Herrera Martín (vicepresidente), Fidel León de la Guardia (secretario), Marcelino Reyes Hernández (vicesecretario), José Pérez Goya (tesorero), Gregorio Expósito Melián (contable) y los vocales Eleuterio Mejías Sánchez, Lorenzo Alemán Hernández y Matías García Mejías. Ese año participaron presentando equipos en las categorías sénior de primera y tercera y en juveniles, pero bajo la denominación Esperanza. Los encuentros como local del equipo de primera los celebraban en el municipio de El Rosario, mientras que los de tercera y preliminares juveniles fueron en el terrero de Agua García.
Los adversarios en tercera fueron el Benchomo, Campitos, Geneto, Montañeta, Naranjeros, Naranjo, Rival y Unión Montañas. Y sus luchadores, Diego Molina, Faustino Campos, Álvaro Sosa, José Antonio Rodríguez, Calixto Rodríguez, Ceferino Baute, Dámaso Martín, Francisco Alonso, Julio Cabrera, Juan M. Pérez, Ramón Alonso, Celestino Díaz, Octavio Reyes, Arcadio Hernández, Aquilino Medina, José M. Palma, Isidro Arvelo, José A. Perdigón, Eleuterio, Plácido Mejías Afonso y Aquilino Arbelo, el Culebra, entre otros.
Con el cierre de esa temporada finalizó la actividad del inicialmente denominado Real Unión de Agua García, que posteriormente cambió su nombre a Unión Deportiva Agua García. Desde entonces y hasta la fecha la lucha canaria en el lugar es solo historia.