María Luz Mariluz Díaz Rojas y Consuelo Melián Hernández fueron las precursoras de la lucha femenina organizada en el valle de Las Mercedes, cuando en 1979 decidieron crear y federar el equipo de mujeres como sección integrada en el ya reconocido CD (Club Deportivo) Naranjo. Con la puesta en marcha de este equipo femenino, la junta directiva encargada de su gestión quedó constituida, con fecha 8 de agosto de ese año, con base en los siguientes nombres y cargos: Segundo Demófilo Díaz Rojas (presidente), Jesús Rodríguez González (vicepresidente), Gregorio Álvarez González (secretario), Juan Rodríguez Dorta (tesorero) y Martín Padilla del Castillo (vocal).
Su primera participación en competición oficial, organizada por la Federación Tinerfeña de Luchas, fue en la temporada 1979-1980 formando parte de la primera edición de la liga femenina federada. Sus contrincantes y también pioneros en la competición insular fueron el Tegueste, Teguise y Unión Canteras.
Las primeras luchadoras del Naranjo fueron Mariluz Díaz; María Mercedes Díaz; María Candelaria Díaz, Candi; María Olga Hernández; Fidelina Núñez; María del Mar Expósito; Margarita Rivero; Lucía Rivero; Concepción Hernández; María Montserrat Díaz, Montse; Lourdes Siverio; Miguelina Hernández; y Julia Rodríguez.

Sin embargo, y pese al esperanzador estreno oficial, en la siguiente temporada (1980-1981) no compareció y su regreso a la actividad se retrasó hasta el curso luchístico correspondiente a 1981-1982. Ese año quedaron constituidos hasta nueve equipos, lo que supuso el mayor número de participación en la categoría y lo más destacado de la historia de la lucha femenina, ya que jamás se han visto tantos conjuntos contemporáneos compitiendo entre sí: Calvario, Carboneras, Naranjeros, Naranjo, Rival, Teguise, Tinerfe, Unión Canteras y Unión Segunda de Guamasa.
En el año 1983, el Naranjo cambió su relación nominal de directivos, después de que el 5 de mayo quedara constituida la nueva junta. Esta reforma significó que, por primera vez en la historia de la lucha canaria tinerfeña, una mujer figurara al frente del grupo gestor. Los nuevos responsables de dirigir el Naranjo fueron María Luz Díaz Rojas (presidenta), Herminio Rojas Siverio (vicepresidente), Juana Díaz Rojas (secretaria), Gregorio Álvarez González (tesorero) y Luis Segundo Díaz Rojas (vocal).
El equipo estuvo compitiendo durante cuatro temporadas (1979-1980 a 1983), finalizando su trayectoria en la Copa Delegación de finales de 1983. En esta se enfrentó al Calvario, Carboneras, Teguise y Unión Segunda de Guamasa. La renuncia definitiva del Naranjo a continuar quedó confirmada mediante un escrito, de fecha 28 de octubre, en el que comunicaba a la Federación Tinerfeña de Luchas la imposibilidad de participar en la liga por carecer de efectivos para completar el equipo. Y desde entonces se mantiene la desaparición del club. Entre las luchadoras que conformaron alguna vez los distintos planteles del Naranjo cabe citar, además de las mencionadas y entre otras, a María Ángela Siverio; María Consolación Melián, Consuelo; Ana María de la Torre; Carmen Rosa Álvarez; Ana Rodríguez; Francisca Crisóstomo Arteaga; Ana María Domínguez; Zaida Rodríguez; Gloria María Rodríguez; Francisca Amador; María Argelia Arteaga; Ana Salomé Álvarez; Ana Santana; Rita Afonso; Juana María Rodríguez; Candelaria Báez; Francisca Amador; María Argelia Arteaga; Ana María Domínguez; Isabel Báez; y Teresa Amador.