La localidad de Los Naranjeros se encuentra en la zona media, a cerca de cuatro kilómetros del centro municipal y a una altitud media de 587 metros. Este barrio tacorontero se desarrolla en torno a la carretera general del norte y está atravesado por el barranco de San Jerónimo. Limita al norte con Lomo Colorado y La Caridad, al este con La Caridad y el campo de golf, al sur con La Luz y Las Casas Altas y al oeste, con Adelantado y El Torreón. Tenía 346 habitantes censados en 2022.
El comienzo de la lucha canaria en el lugar fue promovido por Domingo Domínguez Pérez, el Barbero, cuando a mediados de los años cincuenta inició en los entrenamientos a un grupo de lugareños y otros de pueblos colindantes. Vista la aceptación y el interés mostrado, un grupo de aficionados decidieron el 20 de septiembre de 1955 constituir la primera junta directiva del que sería Club de Lucha Naranjeros, que quedó conformada por Juan Vega Ojeda (presidente), Lucio García Delgado (vicepresidente), Rodrigo Rodríguez Pérez (secretario), Ángel Pérez García (tesorero-contador) y los vocales Cipriano Brito Talavera, Ismael Rodríguez Hernández, Manuel Suárez Martín, Servando Dorta Alonso y Juan Bacallado Díaz.
El club vivió tres etapas federadas bien diferenciadas y repartiendo su presencia entre la segunda y la tercera categorías, con largos periodos de inactividad. Su primera participación en las competiciones oficiales, que organizaba la por entonces denominada Federación Tinerfeña de Luchas, fue en la temporada 1956-1957 con un equipo en segunda categoría adscrito al grupo 1, junto con el Arguama, Beneharo, Hernán Imperio y Victoria. El Naranjeros quedó segundo en la liga de su grupo, lo que le dio opción a disputar la fase final por el título insular, que terminó en las vitrinas del Beneharo, con el Pérez Abreu como subcampeón.
El 8 de enero de 1957 hubo reestructuración de la junta directiva, que quedó como sigue: Juan Bacallado Díaz (presidente), José Martín Salcedo (vicepresidente), José Padilla Pérez (secretario), Valentín González Suárez (vicesecretario), Lucio García Delgado (tesorero) y los vocales Servando Álvarez Dorta, Alejandro Torres Díaz, Manuel Suárez Martín, Domingo Delgado Peraza y Juan Rodríguez Pérez.

Sus primeros luchadores, entrenados por Domingo Domínguez Pérez y Daniel Reyes, el Cacharrito, fueron José Martín (capitán de equipo); Julián Gil; Honorio López Ramos; Demetrio Meme Domínguez, Pollo del Rápido; Pedro Hernández; Luis Rodríguez; Álvaro Machado, Alvarote; Antonio Hernández; Lucas Hernández; Elías Hernández; José Álvarez; Domingo Baute; Carlos Ramos; Francisco Sánchez; Manuel Sánchez; Francisco Salcedo; Zoilo González; Daniel García; y Leoncio García.
En su segunda etapa, el club dejó atrás diecisiete años de inactividad tramitando nuevos estatutos el 21 de febrero de 1975, ante el Registro Nacional de Asociaciones y Federaciones Deportivas del Consejo Superior de Deportes. Y se hizo manteniendo el nombre de creación y con domicilio social en Piedras de Torres de Los Naranjeros. La junta directiva, constituida en la misma fecha, la conformaban José Manuel Martín Fernández (presidente), Domingo Rodríguez Guerra (vicepresidente), Norberto Cartaya Dorta (secretario), José Martín Salcedo (tesorero) y los vocales Ovidio Infante Castro, Julio Hernández Gil y Urbano Dorta Guerra.
El equipo fue inscrito en la temporada 1975-1976 para participar en tercera categoría y juveniles, correspondiéndole luchar contra el Acaymo, Aguamansa, Águila Negra, Campitos, Chimiche-Brisas del Teide (fusión), Geneto, Granaderas, Guanche, Rosario, San Cristóbal, Santa Cruz, Tegueste, Unión Montañas y Universidad. Sus bregadores más habituales entonces eran José Manuel Martín, Meme; Teodosio Pérez, Teo; Armando Salcedo; Eladio López; Guillermo Reyes; Antonio Figueroa; Graciano Gil; Urbano Dorta; Domingo López; Servando Miranda; Manolo Dorta; Manuel González; Heraclio Noda; Tomás Dorta; Francisco Martín; Jaime Gil; Ovidio Infante; José Antonio García; Domingo Rodríguez; Francisco Dueñas, Puchi; Manuel Abreu; Cristóbal Ramos, Choba; Vicente López; Adán González; Juan Ramos; Francisco Rodríguez; Escolástico López; Jesús Pérez; Eusebio Díaz; Jacinto Castro; Eustaquio Izquierdo; Salvador Dueñas; Fidel Martín; José Miguel Hoyek; Emilio Estévez; Mateo Gil; Eleuterio Mejías; Domingo Pérez; Eusebio Baute; Juan Pérez; Marcos Cruz; Gregorio Ramos; y Juan Artiles, entre otros.
En las siguientes cuatro temporadas (1976-1977 a 1979-1980) fue de la partida en las categorías sénior de segunda y juvenil, logrando en la primera de ellas el título de campeón. El 26 de octubre de 1978 procedieron a otra reestructuración de la junta directiva, que esa vez quedó conformada por Domingo López Dorta (presidente), Graciliano Castro González (vicepresidente), José Manuel Martín Fernández (secretario), Ismael Castro González (tesorero) y los vocales Julio Hernández Gil, Domingo Baute Ramos y Julio Rodríguez González.
En esa etapa se fueron sumando luchadores como José Izquierdo, Emeterio Ramos, Eusebio Dorta, Feliciano Rodríguez, José M. Sierra, Saturnino García, Lorenzo Cruz, Marcelino Rodríguez, Ceferino Baute, Domingo Cruz, Manuel Herrera, Timoteo Díaz, Antonio Rodríguez, Pedro Félix Rodríguez, Alejandro Ramos, Domingo Viera, Ramón García, Isidro Galván, Adán Suárez o Laudelino Rodríguez, Nino, además de la incorporación puntual de Juan Manuel Lolo Díaz como refuerzo en la copa del curso 1978-1979. Y en la última temporada (1979-1980) se integraron también Berto de la Rosa, Nicanor Pérez, Santiago Jiménez, Francisco Quique de la Paz, Rogelio Rodríguez, Antonio Pérez, Isidro de la Paz, Severiano de la Paz, Manuel Reyes, José Goya, Miguel Goya, Mario Gutiérrez y Domingo de la Paz, Mini.
Con fecha 9 de julio de 1980, Rogelio Rodríguez Díaz asumió la presidencia del club acompañado en la nueva composición de la junta directiva por Julio Rodríguez González (vicepresidente), Norberto Cartaya Dorta (secretario), Eusebio Díaz Torres (tesorero) y los vocales Domingo Rodríguez Guerra, Pablo Dorta Ramos, Saturnino López González, Feliciano Rodríguez Díaz, Lorenzo Cruz Hernández y Eustaquio López Gil.
En esa temporada (1980-1981) participaron en tercera y en juveniles, cuando la categoría sénior estaba formada por el España, Furia, Hondura, Naranjeros, Ortigal, Punta Brava, Rival, Tegueste y Taoro. El Naranjeros logró el subcampeonato de liga sénior y el doblete (liga y copa) de juveniles. Ese año, el club incluyó en su organigrama la presencia de un equipo femenino, del que damos cuenta unas líneas más adelante.
En la última temporada (1982) del equipo masculino en esa segunda etapa se constituyó, con fecha 10 de julio, la siguiente nueva junta directiva: Rogelio Rodríguez Díaz (presidente), Gabriel Dorta Guerra (vicepresidente), Francisco José Barroso Alonso (secretario), Adalberto González González (tesorero) y los vocales Domingo Rodríguez Guerra, Norberto Cartaya Dorta, Ricardo Rodríguez García, Eustaquio López Gil, José Suárez Cruz, Andrés Díaz López y Domingo Dorta López.
Participaron en las categorías tercera y juvenil contra el Benchomo, Campitos, Esperanza-Agua García (filiales), Geneto, Montañeta, Naranjo, Rival y Unión Montañas. Los luchadores más relevantes del Naranjeros en la temporada de su nueva despedida eran Tomás Dorta; Domingo Cruz; Rogelio Rodríguez; Manuel Dorta; Cristóbal Ramos, Choba; Eusebio Dorta; Emeterio Ramos; Timoteo Díaz; Gregorio Ramos; Isidro de la Paz; Quique de la Paz; Timoteo Ramos; Manuel Reyes; Víctor Oreste Alonso; Juan José Hernández; y Domingo de la Paz, Mini.
De esa segunda etapa podemos destacar el apoyo incondicional de los aficionados del barrio La Luz y la labor con la cantera de Domingo Rodríguez, el Ovejo, que contaba entonces con veinticuatro años de edad y formó equipo junto con los prometedores jóvenes de la zona.
Su tercer periodo empezó en 1989, tras un vacío de seis temporadas sin competir. Con fecha 30 de enero de ese año constituyeron nueva junta directiva, formada por Casildo Sobes Delgado (presidente), Domingo Rodríguez Guerra (vicepresidente), José García Noda (secretario), Timoteo Díaz Torres (tesorero) y los vocales Rogelio Rodríguez Núñez, Javier López Hernández, Saturnino López González, Domingo Baute Ramos, Jesús Dorta Rodríguez, Juan Ávila Ramos y Gabriel Dorta Guerra. Ese año participaron solamente con un equipo en categoría juvenil en el que se alineaban Antonio Fernández; Ramón Fariña; José Manuel Martín, Meme; José Francisco Dávila; Francisco Carlos Molina; Fernando Carlos Molina; Manuel Fariña; Jesús Castro; Francisco Javier Fernández; Lázaro González; Carlos Torres; Mauro Suárez; Daniel Martín; y Manuel Martín.
El curso siguiente repitieron en juveniles y en la temporada de 1991 regresaron a la categoría sénior, con equipos en segunda, juveniles y cadetes. Tiempo en el que era defendido en la brega por Mini de la Paz; Choba Ramos; Leoncio Acosta; Ignacio Ramos, Nacho; Miguel Ramos; Enrique Rodríguez; Quique de la Paz; Alejo de la Paz; Pedro Díaz; Francisco Javier Fernández; Francisco Javier González, Francis; Fernando Carlos Molina; Daniel López; José Francisco Dávila; Agustín Alvarado; José Antonio Fernández; Timoteo Díaz; Juan Jesús Hernández; Jesús Castro; y Domingo Cruz, entre otros.

En 1992 accedió a la presidencia del club Jacinto Castro González, acompañado de su hermano Graciliano Castro González (vicepresidente), Dionisio Díaz García (secretario), Marcelino González Delgado (tesorero) y los vocales Jacinto Ramos Rodríguez, Juan Díaz Torres, Juan García Hernández, Domingo Rodríguez Guerra y Vicente Rodríguez Núñez. Desde ese año y hasta 1994 repartieron comparecencias en las categorías segunda, tercera, juvenil y cadete. Hasta que el 18 de septiembre de 1995 se produjo el relevo de Jacinto por su hermano Graciliano Castro González, Nano, al que acompañaron en la directiva Eustaquio López Gil (vicepresidente), Rosa María Castro Hernández (secretaria), Juan Andrés Rivero Ramos (tesorero) y los vocales José Martín Salcedo, José Reyes Acosta, Valeriano Suárez González, Domingo Baute Ramos, José Expósito Castro y Aida Hernández Estévez. Ese año continuaron en tercera categoría, coincidiendo con el Agache, Benchomo, España, Machado, P. Llano del Moro, Salud, Tegueste, Unión Florida, Unión Segunda de Guamasa, Unión Tijarafe-Guanche y Universidad. Sus luchadores eran José Luis Noda, Jesús Graciliano Nano Castro, Francisco Javier Fernández, Víctor Guzmán, Zenobio Hernández, Francisco González, Daniel López, Antonio Domínguez, Juan A. Martín, Víctor Rivero, Francisco Ramos, Juan A. González, Lucio Vicente González, Óscar Gil y Domingo Cruz, entre otros.
A partir de 1995, el equipo mantuvo su presencia en las categorías tercera, juvenil y cadete; en medio, un año de ausencia (2000) cubierta por la representación de las categorías base en la Escuela Municipal de Los Naranjeros. A partir de 2001, el club se mantuvo únicamente con equipos en las categorías juvenil y cadete, además de participar en la liga infantil federada (2002). Y en la temporada 2005-2006 fue cuando dio por finalizada esa etapa, habiendo competido solo en juveniles.
Seis años más tarde (temporada 2012-2013) se produjo la reaparición del Naranjeros, con un equipo de tercera que en tal ocasión era filial del vallero Rosario. La junta directiva la presidía Luis Miguel Varela Batista, junto con Enrique Raúl Abreu López (vicepresidente), Montserrat Alvarado López (secretaria), Francisco Javier Gómez López (tesorero) y los vocales José Miguel López Alonso, María Luisa García García, Beatriz Martín Arrocha, Jesús Francisco Abreu Sánchez, Iván Díaz Delgado y José Luis Pérez Donis.
Ese curso tuvieron como rivales al Arguama, Bandala, Benchomo, Brisas del Teide, Guadexe, I’Gara, P. Llano del Moro, Punta Brava, Ravelo, San Isidro, Unión Canteras, Unión Tacuense-San Matías y Universidad. Y sus luchadores más habituales eran Sergio Castro, Jonathan González, Francisco Ramos, Ezequiel González, Óscar Adrián, Amado Rosales, Enrique Ramos, Carlos Peraza, Sergio Rodríguez, Josué Díaz, Luis Morales, Rubén Rodríguez, Romualdo González, Antonio Fernández, Francisco Abreu, Tanausú López y Joaquín Barroso, Quini. Como entrenador estaba José Gutiérrez.

Su última temporada en activo fue la 2013-2014, entrenado por Fernando Palmero Núñez en tercera categoría y aún como filial del Rosario. En su trayectoria federada se trasladó del campo de lucha ubicado en la carretera general a una huerta de Ernesto en el barrio La Luz, hasta que pasó al patio del colegio, donde se construyó sobre el barranco el Terrero de Lucha de Piedras de Torres.