El barrio Los Campitos está situado en la parte alta del municipio capitalino. Su nombre se debe a que esa zona fue, desde los primeros momentos de la colonización europea de la isla, en el siglo XVI, una de las grandes áreas agrícolas de Santa Cruz. Su nombre original era Los Campos, cambiando a Los Campitos a principios del siglo XX. Se encuentra ubicado en las estribaciones más occidentales del macizo de Anaga, a cuatro kilómetros del casco urbano de Santa Cruz de Tenerife y a una altitud media de 390 metros. Está formado por el núcleo Los Campitos, propiamente dicho, y el enclave Lomo de las Casillas. El lugar sobre el que se asienta fue habitado por los guanches, como demuestran los hallazgos arqueológicos en la zona, formando parte del menceyato de Anaga.
Tras la conquista de la isla (1496), la zona fue poblada por familias de colonos dedicadas a labores agrícolas que la consolidarían durante el siglo XIX, y contó con alcalde pedáneo. En 1994, una parte del barrio quedó incluida en el espacio protegido del Parque Rural de Anaga, y en 2015 pasó asimismo a formar parte de la Reserva de la Biosfera del Macizo de Anaga. En 2011, los vecinos de Los Campitos solicitaron su inclusión en el distrito Centro-Ifara, por funcionalidad y teniendo en cuenta su propia situación geográfica. Limita al norte con Valle Tahodio y Los Valles, al este con Valle Tahodio e Ifara, al sur con Ifara, Las Mimosas, Salamanca, Las Acacias, Barrio Nuevo y La Salud y al oeste, con Los Valles. En 2022 registró una población de 971 habitantes censados.

La lucha canaria siempre ha estado muy arraigada en Los Campitos, donde nunca han faltado grandes figuras. Entre estas sobresale, como emblema de nuestro deporte, Francisco Suárez García, conocido como Pancho Suárez, aunque su nombre de pila era Eulogio Aureliano. Don Pancho, inmejorable ejemplo de persona y deportista, nació en ese barrio el 12 de marzo de 1901 (falleció el 22 de abril de 2003, con 102 años de edad) y pasó la infancia con sus amigos de juegos, pero se vio en la necesidad de empezar a trabajar a la corta edad de trece años. Fue contratado para el varadero de la casa Etler, dedicada a la construcción de barcos de vela y establecida frente al cuartel de Almeida. Pancho Suárez aprovechó esa situación laboral para comenzar a entrenar en Santa Cruz, en un terrero situado en la esquina de Festa. Pronto comenzó a destacar y fue llamado a formar parte del Fomento de Luchas Canarias, equipo representativo de la capital en el que, tras meritorias actuaciones, sobre todo contra la Asociación de Luchadores Laguneros, en la que brillaba Ángel Álvarez, Angelito, tuvo el honor de ser distinguido por la afición con el apodo Pollo de Los Campitos.
La primera etapa de la lucha canaria en el lugar, con actividad más o menos regular, la comandaron en 1949 Juan Díaz y Aurelio González, a los que seguían un grupo de entusiastas aficionados entrenados por Manuel García, Caporal. El conjunto de intérpretes, que ya se ejercitaba desde dos o tres años antes, lo conformaban Chicho; Venancio; Marcelino; Sebastián González, Floro; Pablo Placeres; Domingo Verona; Victoriano; Pancho García; Avelino Jiménez; Pedro, Cebolla; Pestano; Alonso Martín; Eduardo Rodríguez; y Manuel, Salado. Estos se preparaban en el barranco de Los Campitos, exactamente en la huerta de Dominguito, donde está la presa, pero el fallecimiento de Chicho, hermano de Floro, forzó que el grupo se resintiese y parase la actividad varios años.
Su reaparición tuvo lugar en 1958, dirigido por el malagueño Francisco Berlanga Campos, al que acompañaron en la gestión Cristóbal Cabrera y Aurelio González. Caporal también volvió a la condición de enseñante y preparador de muchas caras nuevas, como Gumersindo Sindo González; Angelito Jiménez, Morro; Juan Hernández; Plácido Alonso; Paco Melián; Antonio, el Hijo del Maestro; Pablo Placeres; Sebastián González; Floro (que también hacía de entrenador); Anselmo Hernández; Cesáreo González; Víctor, el de Carmen; Juan José Alonso, Pecheque; Jerónimo; y Domingo González, Popó.

El 10 de septiembre de 1960 presentó sus estatutos en el Registro del Gobierno Civil de la provincia de Santa Cruz de Tenerife denominándose Los Campitos Club de Luchas, con domicilio social en el barrio mencionado. La comisión organizadora encargada de la legalización del club estaba encabezada por Francisco Berlanga Campos, Juan Díaz Alonso y Aurelio González Hernández. Luego se constituirían en junta directiva, distribuyendo sus cargos de la siguiente manera: Francisco Berlanga Campos (presidente), Domingo Alonso Rodríguez (vicepresidente), Pedro Déniz Núñez (secretario), Nicolás Gómez Morales (tesorero) y los vocales Cristóbal González, Evaristo Hernández Adrián, Venancio Ramos Ángel y Antonio Campos.
El 18 de enero de 1961 remitieron escrito a la Federación Tinerfeña solicitando la inscripción de su nueva directiva, debido a la baja de algunos de los anteriores componentes. A partir de ese día quedó formada por Francisco Berlanga Campos (presidente), Domingo Alonso Rodríguez (vicepresidente), Pedro Déniz Núñez (secretario), Cristóbal Cabrera Hernández (vicesecretario), Nicolás Gómez Morales (tesorero) y los vocales Esteban González Díaz, Antonio Ramos Ángel, Venancio Ramos Ángel y Evaristo Hernández Adrián.
Su primera participación en competiciones oficiales fue en la temporada 1961, con un equipo en la denominada segunda categoría ordinaria junto con el Añago, Benchomo, Brisas del Teide, Real Unión Agua García, Unión Segunda Caridad y Unión Segunda de Guamasa. Los luchadores de aquella plantilla eran el conejero Antonio Antoñuelo Fernández, también apodado en su inicio Pollo de Valleseco; Felipe Álvarez, Pollo de Los Lavaderos; Sebastián González, Floro; Juan José Alonso, Pecheque; Esteban Gómez; Plácido Alonso; Salvador Alonso; los hermanos Arturo y Francisco Melián Lutzardo, el Paqueta; Anselmo y Juan Hernández García; Antonio Ángel Torres (I), también conocido como Barilla; Antonio Ángel Torres (II); Cándido Ángel Torres; Pablo González; Domingo Alonso; Cesáreo González; Juan Bautista Cabrera; Gregorio Ramos; Julián Perdomo; Ángel Jiménez; Domingo González Cabrera (Domingo I); Domingo González Hernández (Domingo II); Gumersindo Sindo González; Marcelino Martín; Isidro Arbelo; Victoriano Díaz, el Padre de Guardia; y Pedro Rodríguez.

En la siguiente temporada (1962) se fusionó con el CL Tinguaro bajo la denominación Tinguaro-Campitos y participó en segunda categoría, en la que se enfrentó al Benchomo, Brisas del Teide, Pérez Abreu, Teguise, Unión Segunda Caridad y Victoria. Los luchadores que formaron parte de esta fusión fueron Antonio Fernández, Antoñuelo; Gregorio Pérez, el Burrito; Dionisio Díaz; Antonio Hernández; Juan Hernández; Anselmo Hernández; Anastasio Acosta; José Álvarez, el Zurdo; Pablo González; Domingo Alonso; Ángel Jiménez; Carmelo Bacallado; Pecheque; Miguel Alonso; Antonio Ángel Torres; Domingo I; José María Mena; Ángel Marrero; Aurelio Melián; Francisco Campitos I; Arturo Melián; Domingo Ramos; Marcos Ramos; Teodoro Castillo; y Aurelio González. El acuerdo duró solamente ese curso, porque el Tinguaro decidió no continuar en activo y Los Campitos volvió a su nombre originario.
Para la temporada 1963 se recompuso la junta directiva, con el propio Francisco Berlanga Campos (presidente), Domingo Alonso Rodríguez (vicepresidente), Jorge González Cabrera (secretario), Sebastián González Ramos (vicesecretario), Nicolás Gómez Morales (tesorero) y los vocales Evaristo Hernández Adrián, Esteban González Díaz, Antonio Ramos Ángel, Venancio Ramos Ángel, Antonio González Cabrera y Marcelino Martín Rojas. Ese curso salió a competir con un equipo en segunda y otro en juveniles, coincidiendo en la categoría sénior con el Benchomo, Brisas del Teide, Chimisay, Teguise y Unión Segunda Caridad. El entrenador era Sebastián González Ramos, Floro, y en cuanto a sus luchadores más habituales, estos eran Antoñuelo, Juan Hernández, Plácido Alonso, Felipe Pollo de Los Lavaderos, Pablo González, Carmelo Bacallado, Pecheque, Cesáreo González, José María Mena, Francisco Campitos I, Domingo González Cabrera, Sindo González, Antonio Ángel Torres, Anselmo Hernández, Esteban Alonso, Victoriano Díaz y los juveniles Juan Manuel Carballo, Domingo de la Rosa, Domingo Alonso, Tadeo Castañeda, Tomás Melián, Olegario Manuel Perdomo, Guillermo Perdomo y Ventura Suárez.
En la temporada 1964 compitió en tercera contra el Acaymo, Arguama, Cúmber, Chimisay, Naranjo, Pérez Abreu-Teguise (fusión), Rosario, San Mateo, Socorro, Tacoronte, Tijarafe, Unión Montañas, Unión Rosario, Unión San Antonio y Unión Segunda Caridad. Y los luchadores que defendieron sus colores eran Pecheque, Santiago González, Domingo Alonso González, Domingo Alonso Gómez, Octavio García, Heriberto Melián, Antonio Sánchez, Bernabé Castañeda, José Luis Castañeda, Guillermo Perdomo, Guillermo Cabrera, Juan Manuel Carballo, Domingo Umpiérrez, Manuel González, Manuel Ramos, Tomás Fuentes, Lorenzo Suárez, Vicente González, Baudilio Fleitas y Manuel Dorta, entre otros.
La última participación de esta primera etapa federada suya fue en 1965, presentando un equipo en segunda y como filial del Santa Cruz CL. La junta directiva que cerró dicho periodo, tras ser constituida el 15 de mayo, estaba compuesta por Francisco Berlanga Campos (presidente), Antonio Martín Adrián (vicepresidente), Jorge González Cabrera (secretario), Tomás Adolfo Duque Hernández (vicesecretario), Manuel Perdomo González (tesorero) y los vocales Mariano Adrián Díaz, Esteban González Díaz y Sebastián González Ramos. Sus rivales entonces eran el Brisas del Teide, Chimisay, Naranjo, Real Hespérides, Tegueste-Teguise (fusión), Tijarafe, Tinerfe y Unión Canteras. Y como defensores en los terreros contaba con Pecheque, Octavio García, Juan Hernández, Domingo González, Juan Manuel Carballo, Ismael Cabrera, Marcelino Martín, Francisco Campitos I, Plácido Alonso, Heriberto Melián, Santiago González, Bernabé Castañeda, Domingo Alonso, Guillermo Perdomo, Manuel Ramos, Juan Torres, Lorenzo Suárez, Vicente González, José María Mena, Salvador Alonso, Felipe Álvarez, Baudilio Fleitas, Toribio Pérez y Ventura Suárez, entre otros. El CL Los Campitos no finalizó la liga y fue descalificado por la federación, lo que desencadenó en su retirada de la actividad reglada durante ocho años.
La nueva puesta en escena del club, en 1974, se basó en el apoyo del recién creado Centro de Promoción Cultural Los Campitos, que incluyó entre sus actividades la recuperación del equipo de lucha canaria. Al efecto, con fecha 5 de abril de ese año constituyeron una junta directiva que estaba vinculada al Centro Cultural, que entonces presidía Antonio Ramos González, el Cate, y que ejerció también las funciones de máximo dirigente del CL Los Campitos, acompañado en dicha tarea por Miguel Rodríguez Morales (vicepresidente), María Inocencia Suárez Suárez (secretaria), José F. Suárez Suárez (tesorero) y los vocales José María Hernández Hernández, José Bermúdez Báez, Manuel Ramos Martín, Candelaria Álvarez Cabrera, Manuel Rojas Hernández y Gregorio Ávila Rodríguez.
El 30 de abril de 1974 formalizaron de nuevo sus estatutos, ante el Registro Nacional de Asociaciones y Federaciones Deportivas del Consejo Superior de Deportes, como Club de Lucha Los Campitos y domicilio social en el Centro de Promoción Cultural de dicho barrio. Cuatro meses después (28 de agosto) remodelaron la directiva, permaneciendo como presidente Antonio, el Cate. Y, junto con este, Francisco Berlanga Campos (vicepresidente), Antonio Rodríguez Pavón (secretario), Miguel Rodríguez Morales (tesorero) y los vocales Antonio Rodríguez Falcón, José María Hernández Hernández, José Bermúdez Báez, Eladio González Rodríguez, Manuel Ramos Martín y Juan José Pepe Díaz Báez. Pero no quedó ahí la cosa, porque apenas un día más tarde los miembros directivos del club, que también lo eran del Centro Cultural, convocaron reunión para acordar desvincularse de dicha asociación al observar reiteradas anomalías en la gestión. Como resultado de lo anterior, tras votación específica para nombrar su propia directiva, resolvieron fijar su nuevo domicilio social en Los Barriales de Los Campitos y designar a los componentes y cargos de la siguiente nueva junta: Francisco Berlanga Campos (presidente), Antonio Ramos González (vicepresidente), Antonio Rodríguez Pavón (secretario), Miguel Rodríguez Morales (tesorero) y los vocales José María Hernández Hernández, José Bermúdez Báez, Manuel Ramos Martín, Juan José Pepe Díaz Báez, Antonio Rodríguez Falcón y Eladio González Rodríguez.
Estos gestores solicitaron para la temporada 1974-1975 la inscripción en tercera categoría, en la que tuvieron como rivales al Acaymo, Chimisay-Añaterve (filiales), España, San Isidro, Tinguaro, UD Agua García y Unión Montañas. Y sus principales luchadores eran, entre otros, Marino Acosta; José María Mena; José Rodríguez, Yuyo; Claudio Hernández; José M. Martín; Plácido Alonso; Domingo Alonso; Miguel García; Modesto Carballo; Francisco Melián, Paqueta; Cristóbal Toba Cabrera; Pablo Gámez; Francisco Martín, Paqui; Efraín Rafael Pimienta; Miguel Cabrera; Isidro Martín; Domingo García; Francisco García; Aurelio González; Manolo Almenara; y Constantino Díaz.

El 18 de junio de 1975, Miguel Rodríguez Morales llegó a la presidencia del club, pero el 1 de diciembre de ese año fue sustituido por Francisco Pancho Pimienta Oval, a quien acompañaron en labores directivas Manuel Ramos Martín (vicepresidente), Celestino Báez Adrián (secretario), Miguel López Báez (tesorero) y los vocales Antonio Rodríguez Pavón, Eladio González Rodríguez, Jorge Reyes Chinea, Francisco Martín Hernández, Ángel Hernández Casañas y Domingo Alonso Gómez. Esa temporada (1975-1976) se incorporaron a la primera plantilla luchadores como Juan Manuel Carballo; Juan Tomás Taima; Isidro de la Rosa; Andrés Martín; José Pepillo Santana; Juan José Casanova; Laudelino Rodríguez; Santiago Jiménez, el Canario; Joaquín Hernández, Quino; y los juveniles Juan José Pepe Díaz, el Violi; Cosme Damián García, Tono; Juani Alonso; Antonio Hernández; y Francisco Tati Pimienta, entre otros.
También fue en 1976 cuando tuvieron que dejar el terrero del Colegio Público Los Campitos, siendo presidente Pancho Pimienta. La respuesta a ese contratiempo fue que el esfuerzo económico de luchadores, directivos y aficionados ayudó a sufragar los gastos de construcción del nuevo campo de lucha, ubicado precisamente en el lugar donde está el actual Terrero Insular Pancho Suárez, Pollo de Los Campitos, inaugurado en 1992.
En la temporada 1976-1977 participó por primera vez en la máxima categoría (primera), además de hacerlo con un equipo juvenil, y tuvo como rivales al Benchomo, Brisas del Teide, Esperanza, Granaderas, Rosario, Santa Cruz, Selección de El Hierro, Tijarafe, UD Tacuense, Unión Canteras y Unión Las Rosas. Sus luchadores más destacados, entrenados por Plácido Alonso González y Manuel García en su estreno en la élite, fueron Ceferino Martín; Marcos Pestano; José Pepillo Santana; José Reyes, Padre Pleyto; José Rodríguez, Yuyo; Andrés Martín; Andrés Pérez; Marino Acosta; Juan Manuel Carballo; Cristóbal Toba Cabrera; Efraín Pimienta; Domingo Viera; Cosme Damián García, Tono; Juan José Pepe Díaz, el Violi; Miguel Alonso; Juan Alonso; Juan M. Colmenar; Francisco Tati Pimienta; y Juan Manuel Cabrera, Mame.

Al año siguiente, correspondiente a la temporada 1977-1978, ingresó en categoría preferente para competir contra el Brisas del Teide, Esperanza, Real Hespérides, Rosario, Selección de El Hierro, Tegueste y Tijarafe. Para ese segundo curso entre los mejores incorporaron a Juan Manuel Izquierdo, Venezolano I; Carlos Déniz, el Artillero; Joaquín Hernández, Quino; Antonio Hernández; Esteban Rodríguez; Juan C. Gutiérrez; Juan Antonio Adrián; y Felipe Pollo de Los Lavaderos. Además de los luchadores de la Selección de El Hierro que, como era costumbre, solo hacían con este la liga y reforzaban al Campitos en la Copa Santiago González, Capitanito II: Juan Barbuzano, Domingo Peña y José Antonio Sánchez, Sánchez I.
Transcurrido un año, el equipo fue inscrito en primera categoría de la temporada 1978-1979, en la que se midió al Benchomo, El Carmen, Naranjo, Rosario y Tinguaro. El plantel de luchadores estaba encabezado por José Rodríguez, Yuyo; Ezequiel Arrocha; y Eugenio Armas, el Chorizo.
El 6 de julio de 1979, Pancho Pimienta fue relevado temporalmente del cargo por Cristóbal Cabrera Hernández, Toba, quien presidió la comisión gestora durante los seis meses previos al nombramiento de Antonio Rodríguez Falcón como presidente del club, el 18 de mayo de 1980. Falcón estuvo acompañado por su hermano Juan (vicepresidente), José Bermúdez Báez (secretario), Isidro Rodríguez Plasencia (tesorero) y los vocales Antonio Oval Tacoronte, Felipe López González, Ángel Hernández Casañas y Ángel de la Rosa González.
El mandato de Antonio Rodríguez Falcón finalizó el 30 de junio de 1982, y Miguel Rodríguez Morales recogió el testigo. El 8 de abril del año siguiente accedió a la presidencia Isidro Rodríguez Plasencia, aunque de manera testimonial, porque solo cuatro días después volvió al frente del club su fundador, Francisco Berlanga Campos. Durante el periodo de tiempo de la temporada 1979-1980 a la 1982 continuaron en activo concursando, según el caso, en las categorías segunda, tercera, juvenil y cadete. Y como principales defensores de sus colores en los terreros se alineaban, además de los citados, Teodosio Pérez, Teo; Francisco Horacio González; Ramón García; Arsenio García; Julio Luis Martín; Gregorio Guillén; Gonzalo Ángel; Carlos Gutiérrez; Claudio Antonio García; Ángel Rodríguez; Vicente Hernández; Jesús Báez; Esteban Pérez; Antonio García; Juan Antonio Segura; José M. Gutiérrez; Francisco Gutiérrez; Pedro Díaz; Miguel Ángel Díaz; Jesús Báez, Pollo del Lomo; Víctor Celso García; Sebastián Déniz; Cristóbal González; o Juan Antonio Rojas, entre otros.

Tras un curso en blanco (1983), el 24 de abril de 1984 repitió en el máximo cargo directivo PanchoPimienta. Esa temporada participaron en segunda categoría y en juveniles como filiales del Santa Cruz, y se midieron al Benchomo, Calvario, Hondura, Punta Brava, Rival, Ucanca, Unión Canteras, Unión Ravelo, Unión Segunda Caridad, Unión Vera Taoro y Victoria. Su vuelta a la competición, a pesar de la mencionada inactividad, resultó todo un éxito al conseguir los títulos de liga y copa de la categoría sénior. Los refuerzos de los majoreros Juani Franquis y Domingo Carmona, procedentes del Santa Cruz, resultaron fundamentales, además de contar con otros hombres de la valía de Miguel Ángel Díaz, José Rodríguez, Yuyo; Celestino Castro, Tinito; Pepe el Violi; Francisco Horacio González; Ismael Pérez; Vidal Martín; Cecilio Acosta; Antonio Hernández; Juan Antonio Rojas; Esteban Rodríguez; Esteban Pérez; Claudio Antonio García; y Juan Manuel Carballo (hijo), entre otros.
En 1985 lucharon en las categorías primera y juvenil, contra el Benchomo, Calvario, Candelaria del Norte, Guanche, Hondura y Ucanca. Como sucediera el año anterior, salieron como filiales del Santa Cruz, por lo que volvieron a contar con los mismos refuerzos. Y también se sumaron al proyecto otros jóvenes valores como Juan Pedro Marrero, Peyi; Gregorio Ávila; Antonio Pimienta; Eusebio Adrián; Juan C. Rodríguez; Juan F. González; Zebenzuí Riquelme; Francisco Rojas; José Carlos Rodríguez; o Pablo González, lo que les fortaleció en la renovación del título de liga.

Tras una limitada presencia en el curso 1986, compitiendo únicamente en la categoría de juveniles paralelos, en 1987 formaron parte de la denominada categoría única, en la que se reunió a los veintiún equipos de Tenerife en un grupo para enfrentarse entre sí. Aquel conjunto de bregadores, entrenados por Marino Acosta Armas, lo encabezaban Berto de la Rosa y Miguel Ángel Díaz. Ese año, con fecha 5 de febrero, los encargados de gestionar el club eran Antonio Ramos González, el Cate (presidente), Luis Ogando González (vicepresidente), María Dolores Goya Hernández (secretaria), José G. Fleitas Báez (vicesecretario), Juan Miguel López Báez (tesorero) y los vocales Antonio Rodríguez Pavón, Bonifacio Rodríguez Hernández, Ángel Hernández Casañas, Manuel Báez González y Evaristo Hernández Jiménez.
En la temporada 1988 fueron proclamados subcampeones de la liga de primera, que ganó el Tegueste, y campeones de copa. Desde ese año comenzaron un ciclo de cuatro cursos consecutivos en la máxima categoría, denominada preferente, siendo su estreno en 1989 ante el Agache, Benchomo, Chimbesque, Rosario, Santa Cruz, Tegueste, Tijarafe, Ucanca, Unión Canteras y Unión Jardina. Sus luchadores más determinantes entonces eran Elías Martín, Miguel Ángel Díaz y Julio Orribo, con la importante aportación de los Leoncio Acosta, Pepe Díaz, el Violi; Juan Pedro Marrero, Peyi; Juan Antonio Rojas; Cristóbal Ramos, Choba; Roberto Díaz; José Antonio Díaz; Marcelino Martín; Francisco Horacio González; José Carlos Rodríguez; Benjamín García; Juan Manuel Carballo (hijo); y Narciso Hernández, entre otros.

Durante ese cuatrienio (1989-1992), con Mame y Toba Cabrera como entrenadores, cada uno en su momento, también pasaron por el equipo luchadores como Francisco Pimienta; Juan Antonio Rojas; Juan Manuel Pérez Hernández; Juan Manuel Pérez Sanjuán, Bartolo; José Antonio Cabrera; Lázaro Báez, el Charca; José Antonio Báez; Domingo Alonso; Calixto Rodríguez; el propio TobaCabrera; Luis Ogando (hijo); Sebastián Martín, Chani; Antonio Hernández; Juan José García; Jesús Lugo; y José Antonio Castro, entre otros.
El 26 de diciembre de 1992 Luis Ogando González se estrenó en la condición de presidente del Campitos, cargo que ostenta desde entonces y al que llegó acompañado de José Rodríguez Hernández, Yuyo (vicepresidente), José Luis Domínguez Martín (secretario), Juan Miguel López Báez (tesorero) y los vocales Juan Hernández García, Cristóbal González Cabrera, Ángel Hernández Casañas, Pedro Tejera Expósito y Francisco Martín Aponcio.
Tras competir en segunda categoría la temporada 1993, defendido en la arena de los terreros por Calixto Rodríguez; Juan Antonio Rojas; Kim Fiesenig; Francisco Horacio González; Pepe Díaz, el Violi; Peyi Marrero; Lázaro Báez, el Charca; Antonio Hernández; José Carlos Rodríguez; Francisco Martín; Vicente Rodríguez; y Toba Cabrera, entre otros, la temporada siguiente volvieron a salir en preferente.
A lo largo de los ejercicios luchísticos de 1994 y 1995 se enfrentaron en la máxima categoría (preferente y primera, respectivamente) al Rosario, Santa Cruz, Tegueste, UD Tacuense, Unión Jardina y Unión Tijarafe-Guanche. Berto de la Rosa Mejías fue el entrenador el primer año y Pepe Díaz Báez, el segundo. Sus principales luchadores eran Miguel Ángel Díaz; Quico Pérez; Pepe Díaz; Juani de la Rosa; Manuel Luis Lolo Reyes, Bocanegra; Francisco Pérez; Juan J. Hernández; David Tejera; Enrique Rodríguez; Desiderio González; David Dalmacio Báez; José Miguel Melián; Isaac Rodríguez; José David Domínguez; Jonathan Gámez; Francisco Mesa; Juan Ramón, etc.
A partir de 1996 abandonaron la máxima categoría y durante las ocho temporadas siguientes continuaron repartiendo su participación entre segunda, tercera, juvenil y cadete. Hasta que en la 2003-2004 regresaron al citado grupo de la élite, también con los preceptivos equipos juvenil y cadete. Ese año tuvo como rivales al Araya, Arguama, Benchomo, Brisas del Teide, Chijafe, Chimbesque, P. Llano del Moro, Rosario, San Isidro, Santa Cruz, Tegueste, Unión Canteras y Unión Tijarafe-Guanche. Pepe Díaz Báez era el entrenador de Miguel Roger; Raúl González; Lolo Reyes, Bocanegra; Zebenzuí Martín; Francisco Martín; Francisco Rolo; José Luis Armas, Yayano; Sergio Cabrera; Ramón Rodríguez; Juan Carlos Ramírez; Lucas Galván; Francisco Hernández; Esteban Báez, Pollo del Lomo; Manuel Báez; David Melián; Iván Siverio; José Carlos Rodríguez; Ángel Cruz Arzola; Luis Fernando Morales; Samuel Rodríguez; Ruymán Reyes, y más.
A partir de ese momento, el CL Los Campitos ha permanecido en la máxima categoría de nuestro deporte y por él han pasado, además de los mencionados y de entre un amplio listado, luchadores de la talla de Juan Vicente Gómez, Gateado III; Sergio Iván Déniz; Emilio Santana; Guillermo Luis, Catire III; Esteban Martín; Héctor Méndez; Francisco Pimienta; Gustavo Díaz, Pollo de la Laja; Tomasín Padrón; David Arrocha; Antonio Tenesor Pérez (hijo del puntal A grancanario Tonono); José Alonso; Carlos Javier Rodríguez; Jonathan Velázquez; José Alberto Hernández; David Martínez Llamas; los hermanos Elieser y Pedro Gutiérrez, de la saga los Viejita; Carlos Padrón; Aitor Gutiérrez; Josué Torres; Efraín Perera; José Juan Pepe Alemán; Luis Rosa; Mikeas Campos; José Antonio Pérez; Javier Díaz; Norberto Morales; Juan Miguel Santiago; Juan Manuel de la Rosa; José Antonio Déniz; Óliver Gil; Óscar González; Rayco González; Airam Sosa; Jacinto Abreu; Iván Méndez; Miguel Pérez; Iván Melián; Lucio Jorge; Borja Ramos; Juan Rodríguez; Adjona Rojas; Alejandro Rodríguez; Marcos Ledesma; Mario Hernández; Santiago Roque Castro; Iván Pérez; o Luis Miguel García.
La temporada 2021-2022 salió en primera categoría, siempre con Luis Ogando González de presidente, y con José Luis Domínguez Martín (vicepresidente), María Dolores Goya Hernández (secretaria), Carmen Julia Cruz Martín (tesorera) y los vocales Guadalupe Julia García Alonso, Consuelo Darias Rojas, Francisco Martín Aponcio, Miguel Melián Lutzardo, Francisco Horacio González Fariña, María José Toledo Martín, Natalia Ogando Carballo, Marina González Goya, Patricia Melián Darias y Tomás Acosta Méndez. Participaron con equipos en las categorías sénior, juvenil y cadete, y sus rivales fueron el Chimbesque, Rosario, Tegueste, Unión Tijarafe-Guanche y Unión Segunda de Guamasa.
El entrenador, Pepe Díaz Báez, dispuso de los luchadores Marcos Ledesma, Miguel Pérez, Raúl González, Javier Díaz, Eusebio Jorge, Omar Gil, Alejandro Rodríguez, Carlos Jerez, José Yeray Morales, Juan Manuel de la Rosa, Iván Pérez, Gabriel Galván, Willy Díaz, Eduardo Hernández, Besay Bolaños, Felipe Méndez, Adrián Cabrera, Alexander Díaz, Tinguaro Suárez, Jorge Díaz, Aday Sevilla, Anatael Acosta, Borja Siverio, Eusebio Jorge Hernández, Álvaro Ramos, Kilian Pimienta, Samuel Cabrera, Romén Rojas, Alejandro Arrocha, Luis Miguel García, Adrián Adrián y Acaymo Herrera, entre otros.
