Esperanza (1943)

El nombre La Esperanza se debe al sentimiento de esperanza que experimentaron los invasores castellanos al divisar desde ese lugar su campamento mientras huían de la batalla de Acentejo, que habían perdido contra los guanches. La localidad se encuentra situada a una altitud media de 879 metros, en una llanura en la zona alta del municipio. Como capital y centro neurálgico de la municipalidad, en ella se localizan el Ayuntamiento de El Rosario y el juzgado de paz. Limita al norte con El Ortigal y Los Baldíos, al este con Los Baldíos y Llano del Moro, al sur con Lomo Pelado y Las Rosas y al oeste, con El Ortigal y Barranco de Las Lajas. Registró 3437 habitantes censados en 2022.

La Esperanza Sociedad de Deportes (2-9-1943), según la información que hemos consultado en el libro de actas de la Federación Canaria de Luchas, de la que se hizo eco el Aire Libre del 25 de octubre de 1943 (página 8), fue de los primeros clubes de Tenerife en constituirse, junto con el Pérez Abreu, CD Tejina, Camino Real, Los Guanches del Taoro, Los Guanches, CD Canarias, CD Sobradillo, CD Price, el vallero CD Rosario, CD Teide y CD Tablero. Todos coincidieron con el estreno de la etapa institucional, también denominada federada, de nuestro deporte y la constitución de la primera Federación Canaria de Luchas, el 7 de junio de 1943. Las fechas oficiales de la aprobación de los estatutos de estos once clubes, por orden de antigüedad, también están recogidas al inicio de este capítulo V, en el apartado dedicado a equipos y clubes.

El 12 de agosto de ese año, el Esperanza presentó sus estatutos ante el Registro del Gobierno Civil de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. La comisión organizadora estaba representada, entre otros, por Manuel Quintana Martín, Elías Torres González, Antonio Alonso Rodríguez, Modesto González y L. Sánchez González. Este conjunto de personas dio sus primeros pasos como grupo organizado cuando Francisco Javier, allá por 1944, instruyó a unos chiquillos junto con algún veterano en el noble arte de la brega. Paco, el de Catalina, y Jerónimo, el del Pajarillo, respaldaban como organizadores el trabajo de Francisco Javier con la muchachada en la zona de Las Rosas y prácticamente en cualquier huerta del pueblo.

Las confrontaciones contra bandos o partidos de pagos limítrofes eran el objetivo final tras muchos entrenamientos. La junta directiva, constituida con fecha 25 de mayo de 1944, estaba formada por Manuel Quintana Martín (presidente), Hipólito Bacallado Pérez (vicepresidente), Maximino González González (secretario), Enrique Álvarez Bacallado (vicesecretario), Elías Torres González (tesorero) y los vocales José Rodríguez Cabrera, Antonio Alonso Rodríguez y Antonio Hernández González. Y los luchadores que quedaron en el recuerdo de este primer Esperanza fueron Modesto Rodríguez, Pollo de la Cañada; Francisco Javier; Braulio de la Paz; Arsenio de la Paz; Melchor Díaz; Ángel Díaz; Demetrio Domínguez; Emilio Calero; Matías Díaz; Leonardo Ramos; Antonio Figueras; Agustín Estévez; y un novel Alberto Bacallado que ya destacaba, hasta el punto de ser apodado Pollo de La Esperanza.

No fue una transición fácil para estos equipos pioneros, porque muchos eran contrarios a federarse y participar en competiciones oficiales, al igual que lo eran los propios luchadores, ya que tenían que pasar a una burocracia reglamentada, dirigida y tutelada por la Federación de Luchas a la que no estaban acostumbrados. Además de estas vicisitudes, se presentaba otro gran problema para la federación: unificar criterios. Se intentó organizar los primeros campeonatos de equipos federados y cambiar la reglamentación que permanecía hasta la época, pero fue imposible y la primera competición no llegó hasta la temporada 1946, cuando algunos de estos equipos habían sido desactivados, como fue el caso del Esperanza.

En la temporada correspondiente al año 1964 hizo amago de entrar en competición oficial con un equipo de tercera categoría, tramitando con fecha 15 de septiembre sus estatutos ante el Registro del Gobierno Civil de la provincia de Santa Cruz de Tenerife bajo la denominación Club Deportivo Esperanza. La comisión organizadora estaba formada por Maximino Bacallado Rodríguez, Enrique Álvarez Bacallado, Heraclio Torres González, Modesto Rodríguez Gil, Jesús Prado Bacallado y Juan Sánchez Vega. La prensa de aquella época (Aire Libre, 30-11-1964) se hacía eco titulando: «El CD (Club Deportivo) Esperanza, de tercera categoría». Los luchadores que tenían que formar parte de este equipo eran Florentino Quintana; Rosendo Armas; Fabreciano Martín; Macario Ledesma; Conrado González; Vicente Benítez; Anastasio González; José Rodríguez; Leoncio García; Juan Díaz, Santana II; Filiberto Padrón; Luciano Ravelo; Gilberto Condes; Cristóbal Acosta; Leandro Quintana; Ecio Borges… Pero esta iniciativa no prosperó y el equipo tuvo que esperar varios años para reaparecer.

Hasta que el 10 de enero de 1967 presentó de manera concluyente sus estatutos en el Registro del Gobierno Civil de la provincia de Santa Cruz de Tenerife como UD (Unión Deportivo) Esperanza, con domicilio social en Lomo Pelado, s/n, La Esperanza. Sus primeros directivos fueron Cesáreo Díaz Acosta (presidente), Maximiliano Estévez Alonso (vicepresidente), Ángel Sánchez Cruz (secretario), Francisco Cruz González (tesorero) y los vocales Juan Cruz González, Jacinto Acosta Bacallado, Nazario Vera Martín, Eladio Cruz Mirabal y Arturo Martín González.

Se estrenó en competiciones oficiales en la temporada 1967-1968, con un equipo en tercera categoría. Algunos de sus luchadores eran los hermanos Elicio y Chencho Díaz, conocidos como los Santana y parientes de los Verga, además de Porfirio Ramos, Juan Mesa, Gonzalo Ramos, Francisco González, Eugenio Rodríguez, Tomás Dorta, Andrés Martín, Domingo Portugués, Desiderio Estévez, Santiago Cruz, Francisco Morales, Eusebio Hernández, Epifanio Hernández, Guillermo Torres, Francisco Méndez, Rubito de La Esperanza, y Francisco Alberto Berto Marrero, hijo del mítico Pancho Camurria, que esa temporada era el entrenador. Empezaron a luchar en casa Leoncio, el del Chaparral, y luego en un terreno cercano propiedad de Cesáreo Díaz. Por último, se trasladaron al polideportivo local tras su paso por el solar del que era dueño Alberto Pérez, en la calle El Sino, por debajo de la plaza.

Ese año compitió contra sus vecinos del Acaymo, Araya, Beneharo, Carboneras, Coromoto, Echeide, Guanche, Jardina, Pérez Abreu, Real Hespérides, Rival, Rosario, San Cristóbal, Socorro, Unión Florida, Unión Montañas, Unión Segunda Caridad y Unión Segunda de Guamasa.

Cesáreo Díaz Acosta dejó la presidencia en su primer año de mandato y, en la reunión de la junta directiva del 15 de abril de 1968, tomó el relevo Rufino Hernández Benítez (presidente), quien estuvo casi un decenio al frente del club y al que inicialmente acompañaron en la gestión Mateo Martín Sánchez (vicepresidente), Jacinto Acosta Bacallado (secretario), Celestino Medina Medina (tesorero) y los vocales Juan Cruz González, Francisco Cruz González, Manuel Sánchez Peña, José Díaz Martín y Nazario Vera Martín. Curiosamente, en la temporada 1968-1969 participó en la liga de tercera, que ganó, y sin embargo en la copa lo hizo con los equipos de segunda (fue subcampeón), probablemente por su alto potencial y por un ajuste en el grupo de segunda al haber bastantes menos equipos en competición.

Tras varios años participando en segunda y, el último de ellos, en primera categoría, en la temporada 1973-1974 se fusionó con el Unión Deportiva Agua García (Tacoronte) bajo la denominación Esperanza-Agua García, al objeto de salir en primera, segunda y juveniles. Un acuerdo que duró solamente ese ejercicio y que tuvo mucho que ver con el hecho de aprovechar las infraestructuras de Tacoronte, evitar las inclemencias climáticas del duro invierno esperancero y al mismo tiempo poder conformar entre ambos un equipo juvenil. Ese año, el equipo de primera estaba formado por Antonio Díaz, el Verga; Antonio Cruz; Marcos Pestano; Francisco Méndez, Rubito de la Esperanza; Eusebio Hernández; Carmelo Medina; José Luis González, Barbuzanillo; Andrés Martín; Gumersindo Hernández, Sindo; Gregorio Gil; Armando Salcedo; Domingo Peña; Tomás Hernández; Aurelio Oliva, Yeyo; Pedro Rodríguez; Antonio Marrero; y Santiago Cruz.

En la temporada 1975-1976, el Esperanza logró reunir un elenco de luchadores con el que formaron el excelente equipo de primera categoría apuntalado por Antonio Cruz y Antonio Hernández, el Palilla, acompañados por los notables Gumersindo Hernández, Sindo; Manolín Acosta; Marcos Pestano; Eusebio Hernández; Aurelio Oliva, Yeyo; Tomás Hernández; Tomás Rodríguez; Alfonso Peña; Sergio Ledesma; Julio Torrejón; Elicio Hernández; Francisco Méndez, Rubito de la Esperanza; Juan Díaz, Santana II; Pedro Rodríguez; Lucio Hernández; Juan Medina; Antonio González; Macario Salcedo; Santiago Cruz; Domingo Romero; Lorenzo García; y Estanislao Martín, entre otros.

Pero en el curso 1976-1977 fue tanto el potencial de luchadores reunidos en la localidad que hubo que dividirlos en dos equipos representativos, para competir a lo grande en la categoría de más alta consideración (primera). Por un lado, el Esperanza, con Maximino Bacallado Rodríguez en el cargo de presidente y Antonio Hernández, el Palilla, de puntal, acompañado de Gregorio Gil y su hermano Evaristo; Eusebio Hernández; Andrés García; Estanislao Martín; Julio Torrejón; Eparquio Hernández; Pedro Rodríguez; Nicolás Díaz; Francisco Méndez, Rubito de la Esperanza; Tomás Hernández; Ramón Trujillo; Isaac Gil; Alfonso Peña; y Aurelio Rodríguez conformando el grueso de la plantilla.

Y en las filas de enfrente, el Unión Las Rosas, que dirigían Conrado González Bacallado y Miguel Bacallado y tenían a Antonio Cruz como máximo exponente en la brega. A este lo respaldaban Emilio Estévez; Salvador García, Chaval V; Manolo Díaz; Sinesio Rodríguez; Guillermo Hernández, Memo; José Luis González, Barbuzanillo; Francisco Cruz; Matías Hernández; Tomás Rodríguez; Nazario Pérez; Jacinto García; Domingo Romero; José Isidro Hernández; Gonzalo Cruz; Aurelio Yeyo Oliva; Manuel Casanova, etc.

Esa temporada, los dos equipos locales (Esperanza y Unión Las Rosas) lucharon entre sí y contra el Benchomo, Brisas del Teide, Campitos, Granaderas (retirado al inicio de la segunda vuelta), Rosario, Santa Cruz, Selección de El Hierro, Tijarafe, UD (Unión Deportiva) Tacuense y Unión Canteras.

En el ejercicio correspondiente a 1977-1978 repitió la experiencia de la fusión, aunque esta vez con el lagunero Naranjo para llamarse Esperanza-Naranjo y también salir ambos equipos con un conjunto de categoría juvenil en competición.

El Esperanza paró su actividad federada en el curso correspondiente a 1979-1980 y durante un trienio, para volver en 1982 al escenario de las competiciones presentando equipos en las categorías primera, juvenil y tercera, aunque en este caso con la UD Agua García como filial suyo.

A partir de ahí compitió en tercera hasta 1984, que sería su última temporada como club en activo. Ese año, la junta directiva estaba formada por Eduardo Marrero González (presidente), Juan Torres Rivero (vicepresidente), Francisco Hernández Hernández (secretario), Justo Hernández Rodríguez (tesorero) y los vocales Juan Cruz González, Víctor Rodríguez González, Guillermo Marrero Reyes, Juan Antonio Cruz García e Hipólito Cruz Acosta. Y sus rivales eran el Arguama, Atlante, Brisas del Teide, Chimbesque, Geneto, Punta Brava, Real Hespérides, San Antonio, Tegueste, Unión Montañas y Unión Ravelo, frente a los que alineaba preferentemente a Eusebio Hernández; Gonzalo Cruz; Francisco Méndez, Rubito de la Esperanza; Felipe Armas; Faustino Campos; Nazario Ramallo; Daniel Hernández, Ayala IV; Álvaro Sosa; Jacinto Díaz; José Cabrera; Roberto Hernández; Francisco J. Hernández; Antonio Manuel Díaz; Manuel Carballo; Santiago Díaz; y José Luis Campos.

Para finalizar, dejamos constancia de la relación de presidentes del CD Esperanza a lo largo de su historia: Manuel Quintana Martín (1943), Maximino Bacallado Rodríguez (1964), Cesáreo Díaz Acosta (1967), Rufino Hernández Benítez (1968), Juan Torres Rivero (1982) y Eduardo Marrero González (1984).

Y luchadores que pasaron por este equipo, algunos ya citados, fueron Marcos Pestano; Antonio Cruz; Andrés García; Vicente Torres, Pipo; Filiberto Trujillo; Juan Torres; José Luis Rodríguez, el Chivi; Eparquio Hernández; Julio Pestano; Francisco Méndez, Rubito de la Esperanza; Aurelio Oliva, Yeyo; Eusebio Hernández; Antonio Hernández, el Palilla; Manolín Acosta; Chicho Ramos; Carmelo Medina; Antonio Díaz, el Verga; Antonio Marrero; Isaac Gil, Chago, el del Chaparral; Pedro Rodríguez; Francisco Cruz; Armando Salcedo; Gumersindo Hernández, Sindo; Manolo Díaz; José Antonio González, Trota II; Benito Díaz, Patarrajada; Pepe Martín; Tomás Hernández; José Luis González, Barbuzanillo; Salvador García, Chaval V; Lorenzo García, Sito; Gregorio Gil; Evaristo Gil; Calixto Rodríguez; Higinio Aguiar; Jacinto Díaz; o Domingo Peña. Exponentes de reconocido prestigio que consiguieron éxitos relevantes para este histórico club.

Esperanza

Títulos de Liga y Copa (3)

Temporada 1968-1969

Subcampeón de Copa Juan González, Capitán, de 2.ª Categoría

Campeón de Liga de 3ª Categoría (grupo sur)

Temporada 1969-1970

Subcampeón de Liga de 2.ª Categoría

Temporada 1970-1971

Subcampeón de Copa de 2.ª Categoría

Temporada 1971-1972

Subcampeón de Liga de 2.ª Categoría

Temporada 1974-1975

Subcampeón de Copa de 1.ª Categoría

Temporada 1975-1976

Subcampeón de Liga de 1.ª Categoría

Campeón de Copa de 1.ª Categoría

Temporada 1983

Campeón de Liga de 3.ª Categoría

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