Benchomo (1947)

El Benchomo, club de la capital tinerfeña (no confundir con el Benchomo de El Escobonal, Güímar, 1960), fue fundado en 1947. Su primera junta directiva, según consta en el libro de actas de la Federación Canaria de Luchas, sesión número 49, de fecha 22 de julio de dicho año, estaba compuesta por Domingo Padrón Medina (presidente), Rafael Molina Molina (vicepresidente), Antonio Alberto Rivero (secretario), Jeremías González Rodríguez (vicesecretario), Julio Rocha Parrilla (tesorero) y los vocales Domingo Parrilla, Antonio González González y Telesforo Rodríguez García.

Fue inscrito por primera vez en las competiciones oficiales, organizadas por la Federación Tinerfeña de Luchas, para participar en primera categoría de la temporada de 1948, en la que coincidió con el Acaymo, Chimisay, Pérez Abreu, Rosario y Tinguaro. Sin embargo, a pesar de que en esta isla se contaba con seis equipos de alta, la inactividad federativa impidió que hubiera competición oficial y solo disputaban los tradicionales encuentros amistosos.

El equipo estaba capitaneado por el lagunero Leoncio de la Rosa, Carampín, fichado por el presidente del club, el catalán Antonio Armengol Rodríguez, quien por esas fechas ya había accedido al cargo y que fue asesorado por Emilio Rivero Rodríguez, uno de los más grandes conocedores y promotores de lucha canaria. Carampín recibió como prima de fichaje un camión de segunda mano marca Blink, para sus trabajos en el muelle.

El 28 de febrero de 1949 presentaron nueva junta directiva, formada por el citado Armengol (presidente), Rafael Hernández Domínguez (vicepresidente), José Bethencourt Fleitas (secretario), Manuel Abreu López (vicesecretario), Santiago Hernández Melián (tesorero) y los vocales Antonio Tosco y Tosco, Abel Perdomo García, Cristino Martín Tosco y Práxedes Casañas Alonso. El equipo entrenaba en un solar propiedad de su presidente en la actual avenida Tres de Mayo, aunque sus luchadas importantes eran en la plaza de toros.

A pesar de no haber podido competir en la temporada 1948 por el motivo explicado unas líneas más arriba, el equipo volvió a ser inscrito para el curso luchístico siguiente (1949-1950) en primera categoría, junto con el Abreu-Naranjo (fusionados estos), Rosario y Tinguaro. Y ocurrió otra incidencia tan destacable como negativa, porque, si bien la liga se desarrolló con aparente normalidad, incluso siendo proclamado campeón el Tinguaro, errores en la organización motivaron que la Federación Tinerfeña remitiera una circular con fecha 2 de enero de 1950 anulando esa competición.

Durante ese periodo de tiempo, el Benchomo llegó a tener otros luchadores de cartel, además de muchos que resultaron buenos refuerzos. Tales fueron los casos de Vidal Martín, Pollo de El Tablero; Luis Rodríguez, Pollo del Estadio; Antonio Alonso, Pollo de Igueste; Alberto Bacallado, Pollo de La Esperanza; Ramón Santos, Pollo de la barriada La Victoria; Hipólito Benítez; Gregorio Carlos; Francisco Javier; Luis Campos; Gonzalo García, Pollo del Escobonal; el también escobonalero Juan Pérez Castro (luego cónsul honorario de Filipinas en Canarias); Manolo Díaz, Pollo del Pino; Juan Esteban; Erasmo Emilio Estévez, Pollo de Ravelo; Luciano Franchy; José Mesa; Antonio Díaz, la Verga; Dionisio de la Rosa; Modesto Rodríguez, Pollo de la Cañada; Eligio Hernández Castañeda, Pollo del Pinar (padre del que fuera fiscal general del Estado Eligio Hernández Gutiérrez); Fidel Melián; o Nicolás González.

En la temporada 1950-1951 luchó en la misma categoría, aunque esa vez contra el Abreu-Naranjo (fusión), Chimisay y Rosario. Pero desde finales de 1951, el Benchomo, como el resto de equipos, no pudo competir por la grave crisis económica del país, agudizada en las islas de tal manera que obligó a miles de canarios a marcharse al extranjero; entre ellos sus dos máximos exponentes: Leoncio de la Rosa, Carampín, y Vidal Martín, Pollo de El Tablero, quienes emigraron a Venezuela.

A pesar de la crisis comentada seguían celebrándose ocasionalmente algunas luchadas, al amparo de distintas empresas y lógicamente como actividad no federada. Y hasta el periódico Aire Libre anunció el 24-3-1952 la reorganización del Benchomo en plena crisis económica, pero casi en balde porque no fue hasta la temporada 1955-1956 cuando se volvió a un escenario normalizado con la reactivación de la Federación Tinerfeña de Luchas, que ordenó el cese de la actividad de los organizadores ocasionales y llamó a filas a sus equipos afiliados para volver al ámbito oficial.

Así fue como, cuatro años después, el Benchomo regresó en la temporada 1955-1956 a la competición federada con la siguiente nueva junta directiva: Antonio Armengol Rodríguez (presidente), Luciano Acosta (vicepresidente), José Medina Pérez (secretario), Juan Hernández Pérez (vicesecretario), Leopoldo Acosta Acosta (tesorero) y los vocales Julián Morales y Maximiliano Hernández Medina. Ese ejercicio participó en primera categoría junto con el Naranjo, Real Hespérides, Rosario y Victoria, pero desapareció al final del curso. Sus últimos luchadores fueron Orlando Sánchez, el Estudiante; Hipólito Benítez; José Santana, Faro II; Antonio Alonso, Pollo de Igueste de Candelaria; Agustín Tino Dieppa, Ídolo de La Isleta; Vicente Perdomo (Manuel de nombre de pila, como hemos comentado); Tomás Curbelo; Salvador Díaz; Alfredo Gutiérrez, el Estilista; Juan Martín; Eladio Hernández; Eulogio Rosa; Antonio Hernández; Diego Castellano; Alfredo Vera; Guillermo Peña; Baudilio Martín; Fidencio Martín; y Zenón Mascareño.

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