El Añavingo fue creado en Malpaís, un lugar situado en el interior del valle de Güímar que se localiza en la parte alta del municipio a una altitud media de 780 metros y a unos cinco kilómetros del centro municipal. Su superficie se extiende parcialmente por una amplia zona natural, de la cual gran parte se encuentra incluida en los espacios protegidos del Parque Natural de la Corona Forestal, del Paisaje Protegido de las Sietes Lomas y del Monte de Utilidad Pública Chivisaya. Limita al norte con Tosca de Ana María y Las Cuevecitas, al este con Las Cuevecitas y Candelaria, al sur con La Hidalga y Arafo y al oeste, con Arafo. En 2022 contó con una población de 579 habitantes censados.
Octavio Rodríguez Delgado cuenta que
a mitad de los años cuarenta (1947) se fundó el [hasta que apareció el Chacaica Guanches de Malpaís, en 2017] único equipo de lucha de Malpaís: el Añavingo, en el que también se integraron algunos luchadores de Las Cuevecitas y que tenía consideración de aficionado al no estar federado. En él destacaban Policarpo Otazo Castro, Carpito; quien fue conocido como Pollo de Malpaís, pues era su puntal o luchador más firme; Juan Pérez Pestano, que también ejercía de entrenador, y Felipe Guanche Otazo, Cacharrito. Otros componentes del equipo eran Luis Casanova Guanche, Andrés y Tito Otazo Morales, Felipe y Venancio Fariña Guanche y Diego Mesa Marrero (de Las Cuevecitas), al que llamaban el Marqués.
Las luchadas más reñidas fueron las que los enfrentaron con el Arguama, de Igueste. La primera se celebró en ese pueblo a mediados de agosto de 1947, con motivo de las fiestas en honor a la Santísima Trinidad, y fue la primera disputada por el club iguestero tras su fundación; en ese encuentro, los luchadores de Malpaís fueron claramente derrotados, pues venció el equipo local por 12 a 8. El día 31 de ese mes volvieron a enfrentarse en el terrero de Arafo, pero esta vez el Añavingo venció al de Igueste de forma contundente (12-2), vengando aquella derrota. Policarpo Otazo, Pollo de Malpaís, fue el más destacado de la luchada, pues eliminó a seis rivales, la mitad del equipo iguestero, como destacó el periódico Aire Libre el día 1 de septiembre de 1947. También los luchadores del Añavingo iban a luchar con frecuencia a Araya y Arafo, hasta donde se desplazaban caminando para enfrentarse al equipo aficionado de la primera localidad o contra el CL (Club de Lucha) Chimisay arafero; así como a Barranco Hondo, a donde se trasladaban en camión para contender con el CL Tinerfe. Aunque entrenaban en diversas huertas de Malpaís, las luchadas como locales las solían celebrar en el terrero de Arafo, sobre todo en el de la calle Nueva, aunque también lucharon en La Cruz. El equipo se mantuvo pocos años, hasta finales de esa década.